IR AL GOLPITO

Un blog de Malena Millares

sábado, 20 de mayo de 2017

FINAL: EN LA ISLA, PERO EN PRIMERA

Cualquier temporada en su comienzo trae consigo puñados de ilusiones y expectativas, y la de la UD Las Palmas, que hoy cerró con derrota (3-0) frente al Depor, no lo fue menos. El equipo amarillo, sorprendentemente, se aupó como líder en las primeras semanas de la competición, y, aunque se sabía que era algo anecdótico, deleitó al panorama futbolístico nacional y foráneo por el juego desempeñado en el inicio.

La primera vuelta resultó ser de lo mejorcito que hemos visto en décadas. Hubo partidos en los que aparecieron los ecos del desaparecido Estadio Insular. La delicia de un juego pausado y raso, al más puro estilo canario, la precisión en los pases, la seriedad y el oficio de los jugadores, quienes asimilaron en breves jornadas un estilo de juego con la impronta de Quique Setién, consiguieron los halagos de la mayoría de los amantes del fútbol. Los puntos conseguidos en el Gran Canaria, fortín hasta principios de 2017, más los sumados hace unos meses, han sido los suficientes para volver a jugar la próxima temporada en Primera División, único objetivo que se marcó el club en verano de 2016.

Tristemente llegó el retroceso de quienes habían puesto mucho color en las portadas de los periódicos y contenido en las tertulias deportivas. La quimera de algunos por jugar en la Europa League se desvaneció cuando en casa ya no se sumaba de tres en tres, y los pedazos de un sueño roto quedaron a merced del aire, de unos aires isleños.

Algunos creen que el declive del equipo data desde el partido contra el Real Madrid; lo achacan a la escapada nocturna de algunos futbolistas que el míster hizo pública. Otros piensan que el anuncio temprano de Setién de no continuar, terminó por desquiciar al entorno. También existe la opinión de que el entrenador no fue apoyado por sus mandamases en momentos complicados de la liga; por ejemplo la citada escapada. O que ciertas declaraciones del presidente hacia su entrenador, y con respuesta de éste, o viceversa, han sido parte del detonante de este anodino final de liga. Opino que algunas torpezas, en cuanto a relaciones personales se refiere, se han cometido. Lo óptimo para negociar una renovación siempre será dentro de la intimidad de un club. De los errores siempre se aprende, por ello espero que todo lo acontecido en estos últimos meses no volvamos a vivirlo.

A Quique Setién le agradezco mucho su paso por la isla. Con sus errores, con sus virtudes, nos devolvió una ilusión por el juego que estaba dormida, casi olvidada por los que tenemos unos cuantos años en esto del fútbol. Y, si no consiguió colocar al equipo en puestos más altos, habría que analizar si este final tuvo que ver más con un estado de ánimo chungo generalizado que con las aptitudes de los profesionales.

Nuevamente se abrirá otro ciclo para la UD Las Palmas. Llegó el momento del descanso. También el de la autocrítica y la reflexión. Deseo éxito a quienes moverán los hilos del próximo proyecto, para que sea ilusionante en todos los aspectos.

¡Arriba d'ellos!


jueves, 27 de abril de 2017

VERGÜENZA Y FRUSTRACIÓN

Es difícil asimilar lo que le ocurre a la UD Las Palmas en esta segunda vuelta. Increíble nos parece que, desde aquella victoria en el primer partido en Valencia, no haya ganado fuera del Gran Canaria. ¡Increíble! Y se aproxima el cierre de la temporada.

La plantilla la componen veintitrés jugadores. Hombres (los elegidos en cada partido) a los que se les presupone pundonor y espíritu competitivo, porque no se puede entender otra cosa de quienes desempeñan el trabajo que siempre soñaron tener desde chiquillos: jugar en la Primera División del fútbol español, considerada la mejor liga del mundo, y, a la par, bien remunerados.

El míster les entrena, les transmite su idea del fútbol, insiste en la consecución de la misma, acertando unas veces y errando en otras. A ratos ejerce de sicólogo y a ratos de protector. Se equivoca también, charla con ellos y les pide perdón. Todo parece situarse dentro de lo normal, dado que se trata de relaciones humanas inmersas en el deporte, aunque no debe ser fácil gestionar los egos de tantas individualidades. Pero no se puede entender la indolencia de la mayoría de estos jugadores manifiesta en los encuentros lejos de la isla. Se siente vergüenza y frustración, para caer casi en el desamor.

Al equipo de nuestra tierra se le ha apoyado desde sus comienzos, observando sus devenires desde el cariño, y siempre, a pesar del enfado, de los desahogos en su contra (últimamente prodigados en las redes sociales) se sigue estando a su lado. Se imagina al equipo como un ente aparte, lejos de todo lo que le rodea desde dentro, incluso de los jugadores de turno. Parece un ser vivo con alma que resulta intocable, algo que se necesita proteger y cuidar, lavar y peinar, vestirlo como si fuera un hijo, y es entonces cuando aparece el papel de la afición.

De nuevo con los pies en el suelo, se sigue sin comprender cómo un equipo que sorprendió a propios y extraños con su jogo bonito, y victorias en casa a lo largo de la primera vuelta, no muestra la misma entrega para ganar fuera. Miles de aficionados han recorrido esas carreteras de la península para verlo jugar, y el grito posterior es unánime: “Hemos hecho el ridículo”.

El fútbol es tan sorprendente que podríamos ver de aquí al final todo lo contrario. Pero si en la mente de algunos se ha acomodado la idea de la permanencia recientemente conseguida, lo dudo. La carne en el asador se debe poner hasta el final, por profesionalidad y por prurito personal.

¡Arriba d'ellos!



viernes, 7 de abril de 2017

LA CARA FEA DEL FÚTBOL

El fútbol también tiene una cara fea, y no es, precisamente, la que muestra el propio deporte, sino la que le ponemos quienes pululamos a su alrededor.

Últimamente ¿qué vemos, qué escuchamos? Pues nada más y nada menos que disputas entre padres en encuentros de infantiles, llegando a causar en algunos casos lesiones graves, bien entre ellos o al colegiado de turno. Apuestas en las que participan los propios jugadores, sin importarles el devenir de su club. Aficionados que invaden los campos poniendo en peligro la integridad física de los jugadores, o haciendo abortar un ascenso casi hecho. Ofensas desde la grada a futbolistas de otra raza. Palabras y gestos hirientes de los jugadores hacia el trío arbitral, con la consecuente sanción al infractor que deja a su equipo mermado en uno o varios partidos. Duras entradas entre profesionales cuando se sienten frustrados. Dimes y diretes, hoy 'por aquí' y mañana 'por allá'. Mensajes feroces y descarnados de algunos aficionados a los entrenadores cuando los resultados negativos se convierten en rachas. Politización del deporte. Actitudes poco éticas en el terreno de juego. Intereses económicos de dirigentes de clubes, que anteponen el beneficio personal al sacrificio por un proyecto a medio o largo plazo. Todo esto y algunas evidencias más, ponen de manifiesto que en esta galería de arte llamada fútbol las obras expuestas desde hace décadas ya no tienen la misma lozanía.

Todo esto parece inevitable. Pertenecemos a este planeta y en muchos momentos nos dejamos llevar por nuestras bajas pasiones, dándole al noble deporte del fútbol una sonora bofetada, y, en el peor de los casos, una buena tunda. Los tiempos que corren, la globalización, defectos como el egoísmo, la soberbia, la prepotencia, o la poca educación, desgraciadamente en alza, contribuyen en mayor medida a ponerle dos caras a lo que en su día nació con una sola y bien bonita.

Ninguno de estos comportamientos aportan nada bueno. Todo lo contrario. Se desvirtúan sus reglas y se abandona el fair play. Y lo peor es que, al estar el fútbol tan arraigado a nuestras vidas y remover tantos sentimientos, podría llegar a considerarse que lo que sucede alrededor de él es casi normal, con el peligro de extrapolarlo a lo cotidiano, y hacerlo ejemplarizante para las nuevas generaciones. Me consta que se sigue luchando para erradicar la cara fea del fútbol, y es que no puede ser de otra manera.

¡Arriba d'ellos!


sábado, 18 de marzo de 2017

QUIQUE SETIÉN

Llegó en silencio, sólo acompañado por el ruido de los incrédulos, con las dudas pertinentes de quienes no le conocían, dado que venía del paro tras entrenar a un equipo de Segunda División. Pero resultó ser el mayor acierto que en décadas haya tenido una comisión deportiva de la UD Las Palmas.

En un corto espacio de tiempo, porque en fútbol dieciocho meses es nada, Quique Setién nos dejó su impronta, y con él recordamos que en esto de mover el balón de un lado a otro (aunque no lo parezca de manera racional) y no dejárselo arrebatar, hay espectáculo; que en la paciencia por encontrar el hueco y desesperar y cansar a una zaga, hay inteligencia; que en seguir sus propios dictados, porque es así como él entiende el fútbol, hay honestidad.

Con él comenzó un proyecto de futuro que a partir de la próxima temporada será de otra manera. Cada 'maestrillo tiene su librillo', así que veremos otros matices sobre este deporte. Por ello, a quien venga, le deseo toda clase de parabienes para que nunca echemos de menos en lo deportivo al que todavía es entrenador de la UD.

En los mentideros de fútbol, una inmensa mayoría quería que se efectuara la renovación del entrenador, pero no ha sido así. No hubo acuerdo por ambas partes y se ha cerrado un ciclo. El propio Setién, después de informar al presidente y a la plantilla, ha dado una rueda de prensa comunicando que no continuará la próxima temporada.

En estos tiempos que corren, valoro mucho el señorío de las personas, su saber estar, y, sin duda alguna, nuestro entrenador posee estas cualidades. Quizás sea una romántica del fútbol, es posible; y aunque las gestas de este club no hayan sido ni sonoras ni abundantes, tengo en mi retina grabadas las imágenes de otros tiempos: un pase exacto de Juanito Guedes, una carrera por banda de León o una genialidad de Germán Dévora, que no se han disipado con los años; todo lo contrario, han vuelto al Gran Canaria a través de las geniales piernas de Viera o Roque, entre otros, y, se le reconozca o no al cántabro, él también tiene que ver con el éxito de sus jugadores.

Particularmente estoy tristona, confiaba en la renovación. Siempre creí en la idea de que ambas partes estaban condenadas a entenderse, pero no fue así. Le deseo mucha suerte a Quique Setién en su nueva andadura a partir del verano. Yo , como él ha expresado sobre la UD al finalizar su comparecencia, “también celebraré sus victorias y lloraré por sus derrotas”.

¡Gracias, míster!



viernes, 24 de febrero de 2017

LA REALIDAD ES LA QUE CUENTA

Demasiados elementos cobijan y calientan un partido de fútbol. Siempre hay una enorme antesala que precede a cualquier encuentro de Primera o Segunda División. Muchos son los esfuerzos de los clubes y demasiadas las expectativas de los aficionados después de una racha de buenos resultados. Pero la realidad es la que cuenta, y siempre es la que es.

Hubo un verdadero revuelo con la llegada de Jesé en el mercado de invierno. El propio jugador, exultante por el regreso a su tierra, dijo en su presentación que “venía a morir”, y, alentado por los numerosos aficionados que se dieron cita en el Gran Canaria para darle la bienvenida, no pudo contener sus ansias tocando el sueño de jugar esta temporada en la Europa League.

Nada es imposible, y es que, sumando de tres en tres y contando con las derrotas de otros, todo podría darse. Pero la realidad es siempre la que es, y este equipo, como muchos otros de su nivel, tiene sus malas rachas, más cortas o más largas, pero las tiene. Disfrutamos de una muy buena y muchos aficionados llegaron a decir de Setién que era Dios. Sin embargo, y me consta, esos mismos dudan ahora de su saber hacer. Y lo que más me sorprende es que algunas voces ya ponen en tela de juicio las incorporaciones de Halilovic y Jesé, las mismas que fueron al estadio a jalear a este último. ¿Podemos ser tan incongruentes y en tan corto espacio de tiempo? En fin...

Fuerza a la Unión Deportiva Las Palmas y acierto ante la portería contraria para que esta noche comience una buena racha que le permita asegurar pronto la permanencia. Luego, quizás, rescataríamos con alegría las palabras del delantero canario.


¡Arriba d'ellos!

domingo, 15 de enero de 2017

EL PODER DE CADA NÚMERO

Muchos aseveran que no afecta en el ánimo de los aficionados el perder por goleada, porque en juego están siempre los tres puntos. Sinceramente, creo que se equivocan, y además se olvidan del golaveraje. No es lo mismo recordar que la temporada pasada perdimos por 2-1 en el Camp Nou que ayer lo hiciéramos por 5-0. No hay comparación. Y esa manita duele, y mucho.

No sé si el frío polar que azota a la península congeló las ideas de los jugadores de la UD Las Palmas, o si tener enfrente a Messi y a Suárez, dos estrellas del fútbol mundial haciendo de las suyas, minó la buena predisposición de los amarillos. Lo cierto es que vimos a Quique Setién dar gritos desde el banquillo a algunos jugadores que parecían haberse puesto en “modo ahorro de energía” durante los noventa minutos, porque la intensidad de su juego brillaba por su ausencia. Quizás, y sin el quizás, fue el peor encuentro de la era del míster. Ni la victoria ni el empate estaban asegurados de antemano. El Barça es mucho Barça, juegue quien juegue. Pero sí augurábamos una imagen distinta de la UD sobre el césped, que no es otra que la que llevamos meses disfrutando.

Quedan muchas horas por delante para enmendar y aprender de lo de ayer. Tengo tanta confianza en ello que, a pesar del dolor por la goleada, empiezo ya a pensar en lo que está más cerca, Depor y Valencia en el Gran Canaria, con la expectación propia por los nuevos fichajes, que en algunas líneas se necesitan.

¡Arriba d'ellos!


lunes, 19 de diciembre de 2016

NAVIDAD DE PRIMERA

No es cosa baladí comentar que la segunda temporada, después de un ascenso a Primera División, es mucho más complicada que la anterior. El equipo se prepara para pasar su reválida particular y se predispone para su consolidación en la categoría de los grandes; se pertrecha, según las posibilidades de sus arcas, con los jugadores adecuados a su sistema de juego, porque no hay duda de que desde la primera hasta la última persona del organigrama del club trabajan a destajo para lograr el objetivo de la permanencia, ya que es imposible, salvo sorpresas, cualquier otro en los primeros andares.

Aún no ha concluido la primera vuelta y la UD Las Palmas suma veintiún puntos, ocupando un honroso puesto en la mitad de la tabla. El equipo juega bien, y así es reconocido su buen hacer en todo el país. Lo elabora como conjunto, con destellos individuales cuando es necesario, aunque se echa de menos a un delantero que convierta en gol al menos una de cada tres ocasiones en las que se llega a tirar a puerta. No será fácil encontrar a ese hombre gol; los mejores son muy caros y los acaparan los clubes poderosos, pero confío en que la Dirección Deportiva de la UD no cejará en su empeño por fichar en breve a los jugadores más adecuados para terminar de dar el salto de calidad que el proyecto de Quique Setién requiere.

Le deseo a la UD Las Palmas mucha suerte y arbitrajes justos para que nos siga alegrando los días. 

Para todos los aficionados: ¡Feliz Navidad y un próspero año 2017!

Al cielo sigo rogando para que acaben las guerras, el hambre, la injusticia, la desigualdad... y vivamos todos en un mundo más cuerdo.

¡Arriba d'ellos!

domingo, 6 de noviembre de 2016

ÁNGEL O DEMONIO

En este país es raro el árbitro que deja indiferente a la hinchada. La gran mayoría de los colegiados, una jornada tras otra, exaspera al ser más sosegado. Sus actuaciones ponen de manifiesto las carencias que el Comité Técnico de Árbitros (CTA) no debería tener. Jamás habríamos de verlo como ángel o demonio, sino como alguien con el papel de juez de una contienda, con los errores puntuales que pueden ser, a su vez, juzgados por cualquiera, para ser, posteriormente, aceptados y perdonados por todos.

Durante y después de cada partido está presente el debate dialéctico y narrativo sobre los árbitros. Lo cierto es que minan nuestro ánimo en numerosas ocasiones. La realidad es que todos los equipos, sin excepción alguna, se quejan del cuarteto arbitral. Real Madrid y FC Barcelona lo hacen continuamente, dirigiendo sus balas según sus intereses.

Últimamente constato que muchos aficionados de la UD Las Palmas hablan de conspiración en contra del equipo. En honor a la verdad ocurrió en dos partidos, uno contra el Sevilla y otro contra el Villarreal, en los que ambos árbitros resultaron, con su proceder, sospechosos en los minutos finales. En el partido de anoche (1-0 ante el Éibar) se dio la situación contraria: un penalti a nuestro favor que sentenció el encuentro cuando finalizaba. Hoy se habla de si fue o no penalti, pero lo que realmente importa es que hemos sumado tres puntos.

¿Ayer te quitan y hoy te dan? ¿Hoy por ti y mañana por mí? ¿Una de cal y otra de arena? Según mi criterio, nuestros árbitros son mediocres, que ya es bastante, y se salvan sólo unos pocos. Deberían hacérselo mirar, y pronto; todo por el bien de nuestra Liga, considerada como la mejor del mundo, aunque sus jueces no estén al mismo nivel.

¡Arriba d'ellos!





domingo, 25 de septiembre de 2016

REFLEXIONES

Sobre todo en fútbol, cuando algo sale mal, lo fácil es manifestarse con el corazón sin dejarle a la razón un resquicio para el análisis posterior.

Después de la mala imagen de la UD Las Palmas en Anoeta (4-1), muchos pusimos en tela de juicio las rotaciones de varios jugadores que Setíen hizo ante la Real Sociedad; algunos, incluso, le criticaron con cierta ferocidad. Pronto olvidamos que de un partido a otro el estado de ánimo de los aficionados puede ir de cero a diez o viceversa.

El empate de ayer (2-2), conseguido a cinco minutos de concluir el encuentro, eclipsó la actuación de los amarillos durante la noche del pasado miércoles. La alegría se desató en el Gran Canaria unos instantes después de que Araujo marcara el segundo gol, en la misma línea y con mucha hambre. Este delantero aparece siempre cuando menos se le espera y no duda en romper el balón, aunque no siempre se cuele entre los tres palos. Entre otras cosas nos ha dado el ascenso a Primera División y el empate de anoche ante el Real Madrid.

Está claro que cada jugador desempeña su rol en el campo, y si a esto se le suma el acierto del entrenador en espolearlos durante la semana previa, sacando lo mejor de cada uno, el resultado es esta Unión Deportiva Las Palmas de los últimos meses. A los que tenemos cierta edad nos recuerda los bonitos tiempos vividos en el Insular, con el “juego brioso y brillante”, resaltado en el himno, para asombro de propios y extraños.

Cuando el equipo pierde jugando sin sentido, los aficionados nos enojamos, entristecemos y podemos llegar a avergonzarnos. Queremos, casi de manera irracional, que gane siempre, que nos conceda alegrías consecutivas, olvidándonos de que se trata de un deporte, aunque en nuestro caso es algo más. Así pasamos de la alegría al enojo con palmaria facilidad.

La UD tiene un entrenador de lujo, y lo digo abiertamente. Se equivocará a juicio nuestro y desde la distancia cuantas veces tenga que hacerlo, porque, quizás, ni siquiera se esté equivocando, sino reflexionando sobre lo que es mejor en cada momento para el rendimiento de los jugadores. Cruzar la línea de la mesura, justo cuando nos domina la pasión, lo hacemos con relativa frecuencia. La crítica, incluso el insulto por parte de algunos, se hacen presentes, para volver de nuevo a la senda de la euforia en apenas unos días. Así es el fútbol y así se maneja.

Quique Setién declaró desde el primer momento que tal y como él entiende el fútbol se perderían partidos, y también que se ganarían muchos. Esta temporada acaba de comenzar y yo me he propuesto disfrutarla, sean cuales sean los resultados, porque confío en la entrega de los muchachos y en la magia que el míster les contagia.

¡Arriba d'ellos!


domingo, 15 de mayo de 2016

FIN DE LA TEMPORADA EN PRIMERA


Ya finalizada la temporada 2015/2016 de la Primera, nos quedan sobre la mesa algunos temas para el recuerdo. El Real Madrid, al contrario que su rival directo, comenzó renqueante con Rafa Benítez, un entrenador que en esta ocasión no tuvo la más mínima empatía con los jugadores. El equipo blanco se colocó con relativa premura a doce puntos por debajo del F.C. Barcelona. Todo presagiaba que los de Luis Enrique se pasearían como Pedro por su casa por los campos de fútbol. La diferencia en la tabla clasificatoria hablaba muy bien del equipo que el pasado año consiguió varios títulos. Pero entonces aparecieron Zidane y los jugadores (estos últimos muy 'despistados' y alejados del anterior míster) para conseguir la victoria en el Nou Camp que cambió la dinámica positiva del Barcelona, yendo hacia atrás como los cangrejos. De ahí lo que ocurrió; hasta el último partido uno de los dos podía ser el campeón de la liga, y se la llevó de nuevo el Barcelona. Sorprendentemente, al Atlético de Madrid, con más opciones que el Real Madrid para competir por este título, se le pinchó una rueda con un Levante descendido matemáticamente, quedando fuera de esa pugna en la penúltima semana. ¡Cómo nos sigue sorprendiendo este deporte!

Esta tarde jugaron tres equipos para eludir el descenso a Segunda División: Getafe, Sporting y Rayo Vallecano. Salió victorioso el Sporting de Gijón. 

Centrándome sobre la Unión Deportiva Las Palmas, algunos comentan que ha hecho una temporada espectacular, pero habrá que matizar. El comienzo no ha sido, precisamente, como para saltar de alegría, aunque eso no empaña en absoluto la racha de victorias con buen juego que le ha permitido conseguir la permanencia mucho antes de lo previsto. No es nada fácil afianzarse tras un ascenso en la nueva categoría, como tampoco lo será el próximo año, pero ahí estaremos todos para seguir apoyando.  Quique Setién ha dado con la tecla y ha conseguido que la máquina de escribir funcione, escribiendo con una rapidez inesperada en la rentrée a Primera. Quizá por este final de ejercicio, muy trabajado, y no exento de notoriedad, se nos ha olvidado que los primeros meses no fueron un lecho de rosas. Merecidamente hemos quedado en un honroso undécimo puesto, un acicate para la planificación de la próxima temporada 2016/2017. Por lo que podido captar entre amigos y conocidos, la mayoría espera algunos refuerzos de enjundia para el equipo, y una revisión a la baja de los nuevos abonos, algo que permitiría llenar el Gran Canaria.

Les deseo a todos unos meses agradables, en los que predomine la salud, y esa emoción ligada a las buenas noticias sobre nuestro equipo.


¡Arriba d'ellos! 

sábado, 23 de abril de 2016

APLAUSOS MERECIDOS

Lo de pitar al equipo en pleno juego, iniciativa a la que últimamente parece haberle cogido el gustillo una buena parte de la afición, creo que hay que hacérselo mirar. Por fortuna somos más los que contrarrestamos silbidos con fuertes aplausos.

Me pregunto en qué piensan, o qué sienten esos aficionados segundos antes de silbarle a su equipo, en este caso a la Unión Deportiva Las Palmas que está haciendo un final de temporada impensable al comienzo de la misma.

El equipo, alejado de la Primera durante casi dos décadas, el pasado 2015 sufrió un varapalo en el partido de ida de la liguilla de ascenso ante el Zaragoza, pero supo remontar en el Gran Canaria ese resultado adverso dándole el pase a la división de honor. Todo gracias, y cito por orden, a: la composición musical de Luis Quintana, “Amarillo es mi color”, que puso la emoción dentro y fuera del campo en los instantes previos de la contienda; la entrega de miles de almas amarillas que no permitieron que el equipo caminara solo durante los noventa minutos, apartando del pensamiento, de forma contundente, la mínima duda, sospecha o temor sobre la consecución del objetivo; la fuerza que Paco Herrera transmitió a sus muchachos cuando pronunció en el aeropuerto “nos veremos en la guagua”...

La UD Las Palmas ha pasado sus vicisitudes en el reestreno: Adaptación a la categoría,  cambio de entrenador, asimilación de la filosofía de juego del nuevo míster, lesiones a punta pala, algún affaire extra deportivo, y a saber cuántas cosas más se nos escapan. Sin embargo, ha sabido rearmarse y competir en estos últimos meses con mucho oficio, siendo el equipo revelación.

Me pregunto de nuevo: ¿es justo pitarle a los nuestros, a esos chicos que defienden nuestro escudo mientras juegan? Quizás algunos se olvidaron de lo importante que es el apoyo para estimular el ánimo de cualquiera, principalmente cuando algo va mal. Entendería una sonora pitada si esos mismos jugadores que visten de amarillo y azul se pasearan, al unísono, indolentes por el campo, pero nunca siendo lo contrario, como están demostrando día a día.

Por cierto, estoy echando mucho de menos el tema de Luis Quintana antes de comenzar cada partido. ¿Se estropeó la grabación? De ser así que la reparen pronto, por favor, para escucharlo con emoción en el último partido en casa.




¡Arriba d'ellos!

martes, 12 de abril de 2016

EL EQUIPO DE QUIQUE SETIÉN

Los seguidores de la UD hemos vivido lo nuestro durante los últimos años, y no ha sido poco. No les recordaré lo que juntos hemos pasado porque continúa fresco en la memoria, como si los sinsabores los hubiésemos sufrido en el día de ayer. Pero, por trabajo y con algo de fortuna, la misma que antes se hacía la sorda, ya hemos conseguido los treinta y nueve puntos que marcan la frontera virtual estimada en esta temporada para la continuidad en Primera División. Así que disfrutaremos de lo que queda de liga de forma bien distinta a la de etapas anteriores. Y es que todo se allana cuando desparece la incertidumbre.

Quique Setién, quien no ha sido elegido por casualidad como el mejor entrenador del pasado mes de marzo, ha dado con la tecla para hacer funcionar a la UD de manera sorprendente, incluso cuando le faltaban sus hombres habituales debido a las numerosas lesiones. Es entrenador, pero hace las veces de padre, sicólogo, confesor y hasta de milagrero, y todo con gran habilidad, sin zafarse de algunos errores, ¡estaría bueno!

No debe ser fácil sacar el máximo rendimiento a un numeroso grupo y con talantes dispares. Gracias a su fortaleza, a la fidelidad con su manera de entender el fútbol, ha ido siempre hacia adelante desde el primer momento, a pesar de algunas voces discordantes, pero advirtiéndonos, claramente, que con su manera de jugar se perderían muchos partidos y se ganarían otros tantos. Por méritos propios, y una pizca de suerte, el equipo ha entrado en una racha imparable de victorias, las cuales nos permiten felicitarnos y recrearnos con él. Alfredo Di Stéfano decía que ningún jugador es tan bueno como todos juntos, y siento que este es el sello que Quique Setién ha pegado, con saliva propia, en cada jugador de la UD, aplicando esa filosofía.

¿Qué esperamos ver en los próximos partidos? Seguramente lo mismo que hemos apreciado en estas últimas jornadas: sacrificio, solidaridad, unión, respeto, autoestima y competitividad. Estos muchachos no nos van a defraudar. Se nota que ellos disfrutan cuando juegan, algo que hacen casi de memoria. Estamos gozando con el equipo como no recordábamos.

A modo de anécdota les cuento que mi sobrino Óscar, nacido en la isla, pero residente en una localidad de Madrid, me confesó ayer el rito que ha llevado a cabo en estas semanas: antes de que empezara cada partido se encerraba en su dormitorio para pedirle al “Dios de Las Palmas” que ganara su equipo. Doy fe de que sus padres creen más en lo terrenal y en lo científico que en lo sobrenatural, por lo que deduzco que lo del niño, con diez años, tiene su mérito. Por cierto, en cada plegaria a ese 'nuevo dios', el partido se ganaba. ¡Ave María! Mis hijos, que por sus edades han coincidido más con la Segunda que con la Primera, empiezan a creerse eso de que el fútbol de la UD Las Palmas llamaba mucho la atención en otros tiempos, y ahora comprenden que algo tiene que ver con nuestra idiosincrasia, con nuestro ADN.

Señoras, señores, lo dicho, a disfrutar de lo que nos queda, incluso de los partidos que se puedan perder.


¡Arriba d'ellos!

domingo, 3 de abril de 2016

LA FE COMO BANDERA




Foto cedida por Tinta Amarilla


Toda expectativa se centró ayer en el partido frente al Valencia. Se debía ganar; se tenía que ganar para sumar tres valiosos puntos que nos acercaran un poco más a la permanencia, esta vez estimada en los treinta y nueve. Pero el asunto no comenzó bien. Se encajó un gol demasiado pronto con la consiguiente desazón por parte de todos. Aún quedaba tiempo, demasiado como para perder la fe, pero ese tropiezo generó ansiedad en el equipo canario, que trataba de acercase, con más corazón que cabeza, a la portería contraria, aunque con pocos argumentos. El equipo valenciano, con nuevo entrenador, parecía seguro con el 0-1. No imaginaron que llegaría la metamorfosis de los amarillos. 

En el descanso observé rostros cariacontecidos de aficionados; escuché algunas opiniones, a mi juicio torticeras, sobre Javi Varas, y percibí en ciertas miradas el reflejo del miedo, ese miedo que nos atenazaba en un reciente pasado. Sin embargo, yo tenía fe, y así se lo transmití a quienes tuve a mi lado. Este equipo lleva jornadas creciendo a pasos agigantados, y sabía que la segunda parte sería bien distinta a la primera.

Lo que Quique Setién tuvo que corregir e inculcar a sus muchachos dio su fruto. Desde el primer pase del segundo tiempo la UD Las Palmas supo lo que se traía entre manos, mejor dicho, entre botas. Los goles llegaron de aquella manera, pero llegaron. El primero de penalti convertido por J. Viera, que nos puso los latidos al galope, y el segundo de Mustafi, en propia puerta (2-1). Esta vez la suerte sobrevoló el Gran Canaria ¡Ya era hora!

Javi Varas, con enorme profesionalidad, supo contrarrestar el mal sabor de boca que le dejó el gol tempranero, y realizó muy buenas paradas. El público lo arropó durante los noventa minutos. Sin embargo, por la tensión acumulada, el portero nos dejó una bonita imagen al finalizar el partido: cayó de rodillas sobre el césped y varios de sus compañeros fueron a abrazarle. Momento emocionante.

Hoy el corazón futbolero piopiense está feliz, y no es para menos. La casta, el sacrificio, la entrega y el buen hacer de este equipo lo llevará pronto a puerto seguro. 

Usando la expresión favorita de mi amiga Dulce, futbolera hasta la médula, hoy digo: ¡Qué contenta me tienen mis pollitos!

¡Arriba d'ellos!









viernes, 11 de marzo de 2016

"SI PIERDES, NO PIERDAS LA LECCIÓN"

Foto de Tinta Amarilla ©
Parafraseando a Gerard Piqué, jugador del F.C. Barcelona, después de tres victorias consecutivas de la UD, bien se podría decir que "Todo empezó en el Chester", sin ánimo de abrir heridas.

Cierto es que dos jugadores de la UD Las Palmas tuvieron un comportamiento reprochable en una salida nocturna, cometiendo errores que ninguno de ellos olvidará. También es cierto que ambos lo han reconocido y han pedido perdón, y esto les honra. De los errores siempre se aprende. Cada metedura de pata puede ser una lección útil para caminar con buen pie por el sendero del trabajo, de la vida, y un acicate para levantarnos con más fuerza. El proverbio “Si pierdes, no pierdas la lección” nos anima en el trayecto.

No me cabe la menor duda de que lo acontecido en la noche de marras ayudó a la reflexión (si aún quedaban futbolistas despistados), y a tomar conciencia de lo importante que es un empleo, en este caso el de jugador profesional, que hace lo que realmente le gusta, algo que muchas personas en el desempeño de sus trabajos no pueden certificar.

Jugar en la Primera División no es moco de pavo. No creo, honestamente, que sepamos a ciencia cierta todo lo que dinamiza en una ciudad el hecho de tener un club participando en la élite del fútbol nacional. Haber logrado el ascenso bien merece el mayor de los esfuerzos por parte de todos...

Amén de que los jugadores tengan asimilado casi todo lo que el entrenador de la UD, Quique Setién, pretende de ellos, creo que lo ocurrido hace apenas un mes puede tener algo que ver con la fantástica reacción del equipo, y sea ya una verdad eso de que todo empezó en el Chester.

Y este domingo llega el Real Madrid.

¡Arriba d'ellos!



viernes, 26 de febrero de 2016

MERECIDA Y VALIOSA VICTORIA

Tras la semana convulsa por el affaire Nauzet Alemán/Sergio Araujo, ganar este viernes (0-1) ante el Eibar se ha convertido en una inyección de alegría y confianza tanto para el equipo como para la afición.

Merecida victoria elaborada con buen fútbol y sacrificio desde el minuto uno hasta el noventa bajo unas condiciones adversas. Debido a la copiosa lluvia que estuvo cayendo durante todo el partido, el campo del Ipurúa se fue transformando en una alfombra muy incomoda para el desarrollo del juego. El gol llegó en ese minuto clave que nadie desea, el cuarenta y cinco de la primera parte, el minuto denominado sicológico.

Supo Setién frenar al equipo vasco que sólo en el último cuarto intentó poner más corazón que juego para llevarse un punto al menos, y no perder ante su parroquia. Sin embargo, fue la UD Las Palmas la que sumó los tres puntos, creo que los más importantes y necesarios de toda la temporada, pues ha sido la primera victoria fuera del Gran Canaria; también porque se ha roto una mala racha que podría, a partir de hoy, encarrilar algunas victorias que nos alejen de los puestos de descenso. Que así sea.

El próximo martes jugamos en casa, otro partido importantísimo con el Getafe. Mucho frío habrá a las nueve de la noche cuando el balón empiece a rodar, pero creo que los aficionados estaremos allí para dar colorido a las gradas y calor a nuestros jugadores.

¡Arriba d'ellos!