IR AL GOLPITO

Un blog de Malena Millares

domingo, 15 de mayo de 2016

FIN DE LA TEMPORADA EN PRIMERA


Ya finalizada la temporada 2015/2016 de la Primera, nos quedan sobre la mesa algunos temas para el recuerdo. El Real Madrid, al contrario que su rival directo, comenzó renqueante con Rafa Benítez, un entrenador que en esta ocasión no tuvo la más mínima empatía con los jugadores. El equipo blanco se colocó con relativa premura a doce puntos por debajo del F.C. Barcelona. Todo presagiaba que los de Luis Enrique se pasearían como Pedro por su casa por los campos de fútbol. La diferencia en la tabla clasificatoria hablaba muy bien del equipo que el pasado año consiguió varios títulos. Pero entonces aparecieron Zidane y los jugadores (estos últimos muy 'despistados' y alejados del anterior míster) para conseguir la victoria en el Nou Camp que cambió la dinámica positiva del Barcelona, yendo hacia atrás como los cangrejos. De ahí lo que ocurrió; hasta el último partido uno de los dos podía ser el campeón de la liga, y se la llevó de nuevo el Barcelona. Sorprendentemente, al Atlético de Madrid, con más opciones que el Real Madrid para competir por este título, se le pinchó una rueda con un Levante descendido matemáticamente, quedando fuera de esa pugna en la penúltima semana. ¡Cómo nos sigue sorprendiendo este deporte!

Esta tarde jugaron tres equipos para eludir el descenso a Segunda División: Getafe, Sporting y Rayo Vallecano. Salió victorioso el Sporting de Gijón. 

Centrándome sobre la Unión Deportiva Las Palmas, algunos comentan que ha hecho una temporada espectacular, pero habrá que matizar. El comienzo no ha sido, precisamente, como para saltar de alegría, aunque eso no empaña en absoluto la racha de victorias con buen juego que le ha permitido conseguir la permanencia mucho antes de lo previsto. No es nada fácil afianzarse tras un ascenso en la nueva categoría, como tampoco lo será el próximo año, pero ahí estaremos todos para seguir apoyando.  Quique Setién ha dado con la tecla y ha conseguido que la máquina de escribir funcione, escribiendo con una rapidez inesperada en la rentrée a Primera. Quizá por este final de ejercicio, muy trabajado, y no exento de notoriedad, se nos ha olvidado que los primeros meses no fueron un lecho de rosas. Merecidamente hemos quedado en un honroso undécimo puesto, un acicate para la planificación de la próxima temporada 2016/2017. Por lo que podido captar entre amigos y conocidos, la mayoría espera algunos refuerzos de enjundia para el equipo, y una revisión a la baja de los nuevos abonos, algo que permitiría llenar el Gran Canaria.

Les deseo a todos unos meses agradables, en los que predomine la salud, y esa emoción ligada a las buenas noticias sobre nuestro equipo.


¡Arriba d'ellos! 

sábado, 23 de abril de 2016

APLAUSOS MERECIDOS

Lo de pitar al equipo en pleno juego, iniciativa a la que últimamente parece haberle cogido el gustillo una buena parte de la afición, creo que hay que hacérselo mirar. Por fortuna somos más los que contrarrestamos silbidos con fuertes aplausos.

Me pregunto en qué piensan, o qué sienten esos aficionados segundos antes de silbarle a su equipo, en este caso a la Unión Deportiva Las Palmas que está haciendo un final de temporada impensable al comienzo de la misma.

El equipo, alejado de la Primera durante casi dos décadas, el pasado 2015 sufrió un varapalo en el partido de ida de la liguilla de ascenso ante el Zaragoza, pero supo remontar en el Gran Canaria ese resultado adverso dándole el pase a la división de honor. Todo gracias, y cito por orden, a: la composición musical de Luis Quintana, “Amarillo es mi color”, que puso la emoción dentro y fuera del campo en los instantes previos de la contienda; la entrega de miles de almas amarillas que no permitieron que el equipo caminara solo durante los noventa minutos, apartando del pensamiento, de forma contundente, la mínima duda, sospecha o temor sobre la consecución del objetivo; la fuerza que Paco Herrera transmitió a sus muchachos cuando pronunció en el aeropuerto “nos veremos en la guagua”...

La UD Las Palmas ha pasado sus vicisitudes en el reestreno: Adaptación a la categoría,  cambio de entrenador, asimilación de la filosofía de juego del nuevo míster, lesiones a punta pala, algún affaire extra deportivo, y a saber cuántas cosas más se nos escapan. Sin embargo, ha sabido rearmarse y competir en estos últimos meses con mucho oficio, siendo el equipo revelación.

Me pregunto de nuevo: ¿es justo pitarle a los nuestros, a esos chicos que defienden nuestro escudo mientras juegan? Quizás algunos se olvidaron de lo importante que es el apoyo para estimular el ánimo de cualquiera, principalmente cuando algo va mal. Entendería una sonora pitada si esos mismos jugadores que visten de amarillo y azul se pasearan, al unísono, indolentes por el campo, pero nunca siendo lo contrario, como están demostrando día a día.

Por cierto, estoy echando mucho de menos el tema de Luis Quintana antes de comenzar cada partido. ¿Se estropeó la grabación? De ser así que la reparen pronto, por favor, para escucharlo con emoción en el último partido en casa.




¡Arriba d'ellos!

martes, 12 de abril de 2016

EL EQUIPO DE QUIQUE SETIÉN

Los seguidores de la UD hemos vivido lo nuestro durante los últimos años, y no ha sido poco. No les recordaré lo que juntos hemos pasado porque continúa fresco en la memoria, como si los sinsabores los hubiésemos sufrido en el día de ayer. Pero, por trabajo y con algo de fortuna, la misma que antes se hacía la sorda, ya hemos conseguido los treinta y nueve puntos que marcan la frontera virtual estimada en esta temporada para la continuidad en Primera División. Así que disfrutaremos de lo que queda de liga de forma bien distinta a la de etapas anteriores. Y es que todo se allana cuando desparece la incertidumbre.

Quique Setién, quien no ha sido elegido por casualidad como el mejor entrenador del pasado mes de marzo, ha dado con la tecla para hacer funcionar a la UD de manera sorprendente, incluso cuando le faltaban sus hombres habituales debido a las numerosas lesiones. Es entrenador, pero hace las veces de padre, sicólogo, confesor y hasta de milagrero, y todo con gran habilidad, sin zafarse de algunos errores, ¡estaría bueno!

No debe ser fácil sacar el máximo rendimiento a un numeroso grupo y con talantes dispares. Gracias a su fortaleza, a la fidelidad con su manera de entender el fútbol, ha ido siempre hacia adelante desde el primer momento, a pesar de algunas voces discordantes, pero advirtiéndonos, claramente, que con su manera de jugar se perderían muchos partidos y se ganarían otros tantos. Por méritos propios, y una pizca de suerte, el equipo ha entrado en una racha imparable de victorias, las cuales nos permiten felicitarnos y recrearnos con él. Alfredo Di Stéfano decía que ningún jugador es tan bueno como todos juntos, y siento que este es el sello que Quique Setién ha pegado, con saliva propia, en cada jugador de la UD, aplicando esa filosofía.

¿Qué esperamos ver en los próximos partidos? Seguramente lo mismo que hemos apreciado en estas últimas jornadas: sacrificio, solidaridad, unión, respeto, autoestima y competitividad. Estos muchachos no nos van a defraudar. Se nota que ellos disfrutan cuando juegan, algo que hacen casi de memoria. Estamos gozando con el equipo como no recordábamos.

A modo de anécdota les cuento que mi sobrino Óscar, nacido en la isla, pero residente en una localidad de Madrid, me confesó ayer el rito que ha llevado a cabo en estas semanas: antes de que empezara cada partido se encerraba en su dormitorio para pedirle al “Dios de Las Palmas” que ganara su equipo. Doy fe de que sus padres creen más en lo terrenal y en lo científico que en lo sobrenatural, por lo que deduzco que lo del niño, con diez años, tiene su mérito. Por cierto, en cada plegaria a ese 'nuevo dios', el partido se ganaba. ¡Ave María! Mis hijos, que por sus edades han coincidido más con la Segunda que con la Primera, empiezan a creerse eso de que el fútbol de la UD Las Palmas llamaba mucho la atención en otros tiempos, y ahora comprenden que algo tiene que ver con nuestra idiosincrasia, con nuestro ADN.

Señoras, señores, lo dicho, a disfrutar de lo que nos queda, incluso de los partidos que se puedan perder.


¡Arriba d'ellos!

domingo, 3 de abril de 2016

LA FE COMO BANDERA




Foto cedida por Tinta Amarilla


Toda expectativa se centró ayer en el partido frente al Valencia. Se debía ganar; se tenía que ganar para sumar tres valiosos puntos que nos acercaran un poco más a la permanencia, esta vez estimada en los treinta y nueve. Pero el asunto no comenzó bien. Se encajó un gol demasiado pronto con la consiguiente desazón por parte de todos. Aún quedaba tiempo, demasiado como para perder la fe, pero ese tropiezo generó ansiedad en el equipo canario, que trataba de acercase, con más corazón que cabeza, a la portería contraria, aunque con pocos argumentos. El equipo valenciano, con nuevo entrenador, parecía seguro con el 0-1. No imaginaron que llegaría la metamorfosis de los amarillos. 

En el descanso observé rostros cariacontecidos de aficionados; escuché algunas opiniones, a mi juicio torticeras, sobre Javi Varas, y percibí en ciertas miradas el reflejo del miedo, ese miedo que nos atenazaba en un reciente pasado. Sin embargo, yo tenía fe, y así se lo transmití a quienes tuve a mi lado. Este equipo lleva jornadas creciendo a pasos agigantados, y sabía que la segunda parte sería bien distinta a la primera.

Lo que Quique Setién tuvo que corregir e inculcarle a sus muchachos dio su fruto. Desde el primer pase del segundo tiempo la UD Las Palmas supo lo que se traía entre manos, mejor dicho, entre botas. Los goles llegaron de aquella manera, pero llegaron. El primero de penalti convertido por J. Viera, que nos puso los latidos al galope, y el segundo de Mustafi, en propia puerta (2-1). Esta vez la suerte sobrevoló el Gran Canaria ¡Ya era hora!

Javi Varas, con enorme profesionalidad, supo contrarrestar el mal sabor de boca que le dejó el gol tempranero, y realizó muy buenas paradas. El público lo arropó durante los noventa minutos. Sin embargo, por la tensión acumulada, el portero nos dejó una bonita imagen al finalizar el partido: cayó de rodillas sobre el césped y varios de sus compañeros fueron a abrazarle. Momento emocionante.

Hoy el corazón futbolero piopiense está feliz, y no es para menos. La casta, el sacrificio, la entrega y el buen hacer de este equipo lo llevará pronto a puerto seguro. 

Usando la expresión favorita de mi amiga Dulce, futbolera hasta la médula, hoy digo: ¡Qué contenta me tienen mis pollitos!

¡Arriba d'ellos!









viernes, 11 de marzo de 2016

"SI PIERDES, NO PIERDAS LA LECCIÓN"

Foto de Tinta Amarilla ©
Parafraseando a Gerard Piqué, jugador del F.C. Barcelona, después de tres victorias consecutivas de la UD, bien se podría decir que "Todo empezó en el Chester", sin ánimo de abrir heridas.

Cierto es que dos jugadores de la UD Las Palmas tuvieron un comportamiento reprochable en una salida nocturna, cometiendo errores que ninguno de ellos olvidará. También es cierto que ambos lo han reconocido y han pedido perdón, y esto les honra. De los errores siempre se aprende. Cada metedura de pata puede ser una lección útil para caminar con buen pie por el sendero del trabajo, de la vida, y un acicate para levantarnos con más fuerza. El proverbio “Si pierdes, no pierdas la lección” nos anima en el trayecto.

No me cabe la menor duda de que lo acontecido en la noche de marras ayudó a la reflexión (si aún quedaban futbolistas despistados), y a tomar conciencia de lo importante que es un empleo, en este caso el de jugador profesional, que hace lo que realmente le gusta, algo que muchas personas en el desempeño de sus trabajos no pueden certificar.

Jugar en la Primera División no es moco de pavo. No creo, honestamente, que sepamos a ciencia cierta todo lo que dinamiza en una ciudad el hecho de tener un club participando en la élite del fútbol nacional. Haber logrado el ascenso bien merece el mayor de los esfuerzos por parte de todos...

Amén de que los jugadores tengan asimilado casi todo lo que el entrenador de la UD, Quique Setién, pretende de ellos, creo que lo ocurrido hace apenas un mes puede tener algo que ver con la fantástica reacción del equipo, y sea ya una verdad eso de que todo empezó en el Chester.

Y este domingo llega el Real Madrid.

¡Arriba d'ellos!



viernes, 26 de febrero de 2016

MERECIDA Y VALIOSA VICTORIA

Tras la semana convulsa por el affaire Nauzet Alemán/Sergio Araujo, ganar este viernes (0-1) ante el Eibar se ha convertido en una inyección de alegría y confianza tanto para el equipo como para la afición.

Merecida victoria elaborada con buen fútbol y sacrificio desde el minuto uno hasta el noventa bajo unas condiciones adversas. Debido a la copiosa lluvia que estuvo cayendo durante todo el partido, el campo del Ipurúa se fue transformando en una alfombra muy incomoda para el desarrollo del juego. El gol llegó en ese minuto clave que nadie desea, el cuarenta y cinco de la primera parte, el minuto denominado sicológico.

Supo Setién frenar al equipo vasco que sólo en el último cuarto intentó poner más corazón que juego para llevarse un punto al menos, y no perder ante su parroquia. Sin embargo, fue la UD Las Palmas la que sumó los tres puntos, creo que los más importantes y necesarios de toda la temporada, pues ha sido la primera victoria fuera del Gran Canaria; también porque se ha roto una mala racha que podría, a partir de hoy, encarrilar algunas victorias que nos alejen de los puestos de descenso. Que así sea.

El próximo martes jugamos en casa, otro partido importantísimo con el Getafe. Mucho frío habrá a las nueve de la noche cuando el balón empiece a rodar, pero creo que los aficionados estaremos allí para dar colorido a las gradas y calor a nuestros jugadores.

¡Arriba d'ellos!





domingo, 14 de febrero de 2016

VACAS FLACAS

Desde que Quique Setién comenzó a llevar las riendas de la UD hemos visto una clara mejoría en cuanto a juego se refiere, pero no en resultados. Cuesta rondar cualquier portería contraria, pero Las Palmas lo suele hacer con criterio, aunque se queda la mayor parte de las veces estática, como con temor para chutar a puerta; entonces sigue tocando y tocando hasta que pierde el balón, y de nuevo a empezar.

Son los goles los que dan los puntos, los que ponen la salsa al fútbol, y por ahora la UD en eso anda muy floja. De nada le ha servido la buena primera parte ante el Sevilla, cuya afición pitaba continuamente la poca posesión del balón, sorprendidos por la buena actuación del equipo canario, con un trallazo de J. Viera incluido que tropezó en la cruceta, perdiendo la posibilidad de sumar uno o tres puntos. Escudarse en ese penalti a nuestro favor que el árbitro no vio, no quiso o ver, o Dios sabe qué, ya no me sirve. El 2-0 es inamovible. Aunque, de señalarlo, el Sevilla se habría quedado con diez jugadores y quizá el resultado habría sido otro.

Es evidente que existen notables diferencias entre la plantilla de la UD y la de otros equipos, como es el caso de hoy. Sin embargo, ofrecemos nuestro mejor juego y valentía ante ellos, y nos relajamos ante lo que muchos denominan “equipos de nuestra liga”. Los jugadores canarios llevan en los genes otro fútbol, y sale casi sin que se lo propongan con los que realmente hacen de este deporte un espectáculo.

Atravesamos una racha de vacas flacas, y para colmo con varios jugadores lesionados. Pero no debemos bajar los brazos. El equipo es el que es, el nuestro, y seguirá peleando hasta el final. A pesar de los nervios, el cabreo, la incertidumbre, o la impotencia que ahora sintamos, estoy segura de que lograremos la permanencia. Me niego a pensar lo contrario. ¡Somos de Primera!

¡Arriba d'ellos!



jueves, 28 de enero de 2016

ROZANDO LA SEMIFINAL

El partido de esta noche, tras el resultado de la ida (1-1), podía haberse decantado hacia el bando valenciano o hacia el canario. De antemano nadie se atrevía a presagiar lo que pasaría. Por un lado estaba el Valencia, un club de los grandes de nuestro país, muy poderoso económicamente hablando y con jugadores importantes; y enfrente la UD Las Palmas, un equipo recién ascendido que, prácticamente, juega con los mismos futbolistas de cuando militaba en la Segunda A, pero teniendo a su favor el campo, la afición, y muchas ganas de llegar a la semifinal. Nada era seguro para ninguno de los dos. Cualquier cosa podía ocurrir.

Y ocurrió que la UD tardó en meterse en el partido (¿cansancio, lesiones?), y cuando lo hizo, en los últimos treinta minutos, puso entre las cuerdas al Valencia, que retenía el juego todo lo que el árbitro, Fernández Borbalán, permitió, el que, además, se tragó un penalti muy claro, que de convertirse otro gallo nos habría cantado.

Tengo cierta magua porque mi equipo llegó a rozar la semifinal de Copa, pero también porque pasó otro con la ley del mínimo esfuerzo, sin dar la talla como uno de los mejores de nuestra liga. Había que ver, tras el pitido final, a un par de ellos tirados sobre el césped, creo que dando gracias a Dios. En fin...

Sí me produjo mucha pena escuchar a una parte de la afición silbando a Culio cada vez que tocaba la pelota. ¿Es una buena forma de proceder hacia un jugador de nuestro equipo? No hago más que pensar en lo sucedido, por muy soberana que sea la afición. Culio podrá gustarnos más o menos, le saldrán mejor o peor las transiciones de balón, pero no creo que nadie ponga en duda su entrega desde el minuto uno hasta el noventa. ¿Quizá no debió ser fichado? ¿En su momento tuvieron que fijarse en cualquier otro jugador para la plantilla y no en él? Lo cierto es que Culio forma parte de este conjunto, y creo que, mientras vista el equipaje de la Unión Deportiva Las Palmas, ni él ni ningún otro debería ser recriminado con silbidos mientras el partido se juegue, y si hay que reprochar algo, mejor al final. Ninguno se escapa de los murmullos que nos salen del alma cuando algo se tuerce, y eso ya es más que suficiente.

Nos apeamos de la Copa y le decimos adiós hasta la temporada que viene. Ahora toca darle un enorme saludo a la liga que continúa. El próximo domingo emprenderemos una nueva batalla contra el Celta.

¡Arriba d'ellos!


jueves, 14 de enero de 2016

UN PASO MÁS

Lo comenté en la entrada anterior y lo reitero: este equipo da un paso más en cada partido.

Lo de ayer en Copa ha añadido un elemento más al crecimiento de la UD Las Palmas de Quique Setién, y no es otro que la capacidad de superación ante la adversidad. Recuerdo etapas pasadas en las que los jugadores se descomponían y perdían el norte cuando el contrario marcaba un gol, sin capacidad de reacción. Ahora no ocurre así.

La eliminatoria estaba encarrilada antes de comenzar el encuentro. Una victoria o un empate de los amarillos era suficiente para pasar a cuartos. Comenzó la cosa bien, incluso la UD aumentó la renta con el primer gol en el Gran Canaria (1-0), pero la incertidumbre se paseó por la grada tras los dos goles casi seguidos del Eibar (1-2). Sin embargo, no pareció suceder lo mismo en el campo. Lejos de desesperarse y dejarse llevar por el nerviosismo, Las Palmas tocaba y tocaba, buscaba el hueco, volvía a empezar; así hasta que lograron el segundo y tercer gol (3-2) que desinflaron la esperanza del equipo vasco.

Mañana sabremos qué gallo de pelea nos tocará en el sorteo. El entrenador comentó que prefiere uno similar a la UD; quiere seguir adelante en la competición copera. En mi opinión, nos toque el que nos toque, nos seguirá ofreciendo una imagen parecida. El equipo no nos decepcionará, posee personalidad y enjundia, sabe lo que hace. Otros López serán los resultados.

Y ahora a esperar a un poderoso Atlético de Madrid. Confieso mis simpatías por esta entidad. Quizá porque mi querido suegro era secretario del Atlético Club, siendo miembro de la junta gestora que dio paso a lo que hoy es nuestra Unión Deportiva Las Palmas. Pero, ya saben, sólo me decanto por el amarillo y azul, o por el azul y amarillo, según se mire.

¡Arriba d'ellos!



viernes, 8 de enero de 2016

CLAVES PARA EL ÉXITO

La confianza en nosotros mismos es la que nos hace ser exitosos. Los jugadores de la UD Las Palmas han ido asimilando en poco tiempo la forma de ver el fútbol de Quique Setién. Gracias a esa confianza, cada día en aumento, estamos apreciando el crecimiento del equipo, independientemente de los resultados. En los aficionados se disipa el temor de principio de temporada, la incertidumbre sobre el papel que desempeñaría el equipo en Primera, razón por la que de nuevo ha vuelto la ilusión.

Visto lo visto en Ipurúa, un campo pequeño que visité en la era Kresic, con la afición apretando que da gusto, y, en esta ocasión, con un juego bastante duro por parte de los locales, la victoria de los amarillos (2-3), muy merecida, es de lo más alentadora ante la próxima visita del Málaga.

En sus casas y en el banquillo quedaron sin jugar algunos de los futbolistas habituales, pero los que saltaron al campo lo hicieron francamente bien. Hubo fallos clamorosos en defensa que nos costaron los dos goles, algo que resaltó nuestro entrenador en la rueda de prensa posterior.

Wacaso y Jeremi, este último debutante, sorprendieron para bien. Hay que ver la fuerza que posee el primero; tenerle enfrente y temerle creo que es lo más sensato, va a por todas y lucha con garra. De hecho le hicieron una falta muy dura por detrás y se podría decir que ni se enteró. Su gol nos hizo saltar del sillón. Me encantaría verle jugar en todos los partidos. Valerón demostró una vez más que sigue estando en forma; los tres goles fueron precedidos por pases de él.

Hemos empezado bien el año: un empate en liga nada menos que en San Mamés, y esta victoria reciente en Copa ante el Eibar; y todo ello con la certeza, algo diferente a sensación, de que el equipo va a más.


¡Arriba d'ellos!

lunes, 21 de diciembre de 2015

NAVIDAD 2015






No hace mucho que comenzó el 2015 y ya casi estamos despidiéndolo. Hay que ver lo rápido que ocurre todo. Hacemos planes de futuro y parece que nunca se van a realizar; luego llegan, pasan y queda lo mejor para el recuerdo. Me pregunto si en medio de esta vorágine llamada vida, buscamos un rato al día para dedicarlo a nosotros mismos, para mimarnos y querernos un poco más de lo que habitualmente hacemos. En fin, una, que hoy se ha despertado dándole al magín, llegando a la conclusión, una vez más, de que la vida es tan efímera que en un segundo puede cambiar todo. A pesar de ello, seguimos erre que erre estancados en nimiedades, preocupados por asuntos que seguro se solucionarían con otro talante.

Ha sido el año del ascenso de nuestra querida Unión Deportiva Las Palmas. Un ascenso de infarto que jamás olvidaremos. Luego entramos en la temporada 2015/2016 con muchísima ilusión, pero con la certeza de que no sería fácil el camino, como así está ocurriendo. No es nada agradable mirar la clasificación del equipo y verlo en ese puesto tan bajo, a mí me da grima. Pero no voy a pensar en lo peor, me niego. Queda tiempo para escalar algunos puestos y quedarnos ahí, en tierra de nadie, y soñar con la permanencia como lo hicimos en junio con el ascenso. También pido a Dios y al club que se hagan fichajes acertados para la segunda vuelta.

Desde aquí les deseo a todos unos días tranquilos, en armonía y mucha salud.

¡Feliz Navidad!
¡Arriba d'ellos!




viernes, 4 de diciembre de 2015

PERDER O GANAR

A pesar de los años que llevo en esto del fútbol, me sigo preguntando porqué me afecta tanto el hecho de que mi equipo pierda, y aún peor, que se me quede un regusto amargo durante bastantes horas. Simplemente es lo que es, me repito, pero no puedo evitarlo. Despertarme a media noche y recordar la derrota, es como tener la sensación de atragantamiento con un vaso de agua. ¡Qué cosa, por Dios! De mi boca sale algún improperio que queda en lo privado. Arremeto contra unos u otros protagonistas, y no dejo títere con cabeza, hasta que me sosiego. Con el paso de las horas llega el análisis, y la mayor parte de las veces la comprensión.

Digan lo que digan quienes detestan el fútbol o quienes no entienden que se convierta en pasión, existen profundos sentimientos sobre el equipo que uno ama, y todo va más allá del deporte. Tienen que ver, según el caso, con los propios padres, con un legado, con familiares, con una entrañable historia sobre un club, con jugadores que fallecieron en plena juventud convirtiéndose en mitos, con el pundonor y coraje de los futbolistas a lo largo del tiempo, con los colores del equipaje, con la rabia manifestada ante lo injusto en momentos de un partido, con los jóvenes que piden paso, con las lágrimas y el desasosiego; sobre todo con la gente que nos rodea, a quienes apreciamos y admiramos, y con los amigos que tanto queremos y muestran sin reparos sus preferencias.

Cuando el equipo gana eso es harina de otro costal.

¡Arriba d'ellos!



domingo, 22 de noviembre de 2015

NO SIEMPRE GANA EL MEJOR

Así ocurren las cosas en el fútbol. A veces no gana el equipo que mejor lo ha hecho, el que ha llevado el peso del partido a cuestas y ha dominado en todas las parcelas, dando al contrario una gran lección sobre lo que es fútbol. Quique Setién tiene claro lo que quiere para su equipo, y lo va consiguiendo. Los jugadores siguen asimilando su doctrina: colocación adecuada, presión y posesión de la pelota.

La UD Las Palmas tiene muy buenos futbolistas; el entrenador y ellos mismos lo saben. Sólo necesitan el suficiente sosiego para creérselo. Llevan en la sangre un fútbol distinto, de “escuadra y cartabón”; el juego raso e inteligente que siempre ha caracterizado al equipo canario, con el que sus jugadores dan la sensación de estar divirtiéndose al máximo.

Valentía, confianza y desparpajo, tras el gol encajado en los primeros minutos, fueron la clave para empatar el partido, para poder ganarlo incluso. Falta la certeza en los últimos metros, quizá con los posibles fichajes del mercado de invierno... Aunque ocasiones tuvo el equipo para llevarse los tres puntos, casi sin despeinarse, ya que anestesió al Valencia todo el partido. ¡Lástima ese gol tempranero!

Crece la UD en todos los sentidos, dando una inmejorable imagen. Impresionante la forma física de todos los jugadores. Sin duda alguna llenaremos el Gran Canaria el próximo sábado.

¡Arriba d'ellos!



martes, 20 de octubre de 2015

DESTITUCIÓN INCOMPRENDIDA

La destitución del entrenador Paco Herrera, después de ocho jornadas de competición liguera, ha sorprendido a la mayoría de los aficionados. Tras el varapalo sufrido ante el Getafe CF el pasado domingo (4-0) se suponía un correctivo por el pésimo espectáculo, un giro de tuerca a la plantilla para revertir la situación, pero no esta drástica determinación por parte del consejo de administración de la UD Las Palmas. Una minoría deseaba que llegara este momento por los malos resultados, pero el resto confiaba en la batuta del entrenador, en la recuperación de todas las líneas, y, en consecuencia, en la del juego del equipo.

Complicado debe ser tomar una decisión de este calibre y que contente a todos, imposible diría, pero en este caso mucho más, dados los hechos recientes. Hace cuatro meses, Herrera, en el aeropuerto de Gran Canaria al regreso del partido de promoción jugado con el Zaragoza (3-1), fue quien aseguró, ante la sorpresa de los que allí se reunieron para animar al equipo, que nos veríamos en la guagua. Y así fue. Nos vimos alrededor de ella celebrando pletóricos el ansiado ascenso a Primera.

Ayer el fútbol mostró uno de sus perfiles más amargos: despedir a un entrenador querido y admirado por la mayor parte de una afición que continúa mostrándose contraria a esta destitución, aparentemente temprana. Muchos rumores existen sobre el comportamiento extra deportivo de algunos jugadores; sobre las relaciones interpersonales del destituido Paco Herrera y la secretaría técnica, poniendo en tela de juicio el trabajo de quienes ahora mismo intentan mantener a flote este barco, tarea que no es nada fácil, por adaptación y exigencias de la categoría. Existen filias y fobias y ningún ser humano puede escapar de ellas, menos aún quienes manejan una empresa con miles de ojos observándoles. Va en el salario saber llevar, estoicamente, la censura, cuando el propósito es mayormente incomprendido.

Esto es deporte, una empresa con presidente y consejeros. Se manejan determinaciones no siempre bien aceptadas por nuestra parte, pero la decisión se ha tomado y no nos queda otra que mirar hacia el próximo domingo, darle la bienvenida al nuevo técnico, Enrique Setién, y desearle la mayor de las suertes. Mucho ha sido el esfuerzo y de cocodrilo nuestras lágrimas, como demasiados los años para el atraque en este puerto.

Personalmente quiero agradecerle a Paco Herrera su labor durante tantos meses, su mano izquierda con los jugadores y alrededores en los momentos complicados, y, sobre todo, su confianza en que el ascenso sería posible, a pesar de los pesares.

¡Mucha suerte, míster!




domingo, 18 de octubre de 2015

HABLANDO SOLOS

Existen partidos que aunque se pierdan por goleada nos puede quedar esa sensación de que todo se intentó y nada se dio; la imagen de que se jugó notablemente ejerciendo la presión necesaria ante el contrario, o que se tiró a puerta unas cuantas veces y no hubo suerte; la certeza de que la actitud de los jugadores fue buena, que el equipo jugó arropado, dinámico, intenso, y que, al final, la conclusión que nos quedó fue que esto es fútbol y no siempre en él dos más dos suman cuatro.

Hoy no fue así. Se podría incluir este partido ante el Getafe en la lista de los peores jugados por la UD Las Palmas en los últimos tiempos. Es muy triste ver a nuestros jugadores hablando solos por el campo, desencajados, haciendo la guerra por su cuenta, unos más acelerados que otros y con el canto desafinado. Un partido muy feo que se hizo demasiado largo desde los primeros minutos y que puede llevar al desencanto y la preocupación, algo que nadie desea.

Doctores tiene la iglesia, en este caso entrenador y equipo técnico para sacar esto adelante y exigirle a todos los jugadores, especialmente a los que tienen más talento, una implicación mayor, puesto que esta tarde hicieron su particular siesta en el campo. Son los mismos que jugaron ante el Atlético de Madrid, Celta de Vigo, Sevilla y Barcelona, y aunque sólo se ganó uno de los cuatro, la UD dio muy buena imagen en todos ellos, y tiene, por narices, que volver a la senda, y ganar, además, al menos los de casa, para empezar a escalar puestos y que reine la tranquilidad.


¡Arriba d'ellos!