Foto cedida por Mykel. |
Atrás
quedaron esas cinco últimas jornadas donde la Unión Deportiva Las
Palmas ha sumado trece puntos de cuatro victorias y un empate,
haciéndose evidente la recuperación del equipo tras la derrota ante el Real Jaén. Todo apunta, o al menos es lo que algunos
soñamos, que el próximo domingo el Estadio Gran Canaria registrará
una buena entrada para el partido contra el Sporting de Gijón.
En
los últimos tiempos me he estado preguntado qué clase de afición,
de aficionados, somos, y si nos tuvieran que clasificar dentro de una
categoría, que no llamo ni de primera ni de segunda, en qué lugar
nos situarían. Me refiero a cuáles son nuestros verdaderos
sentimientos por la UD. No he notado con la mejoría del equipo mayor afluencia de público, y eso me duele. ¿Qué malabarismo con
el balón deben ofrecer los jugadores para atraer a más gente al
estadio? ¿Deberá hacer algún esfuerzo extra el club para conseguir
que se llene? ¿O es que, simplemente, somos de esos seguidores que
vamos cuando las cosas marchan viento en popa y abandonamos la nave
sin que se haya hundido?
Esta
institución, desde que nació, estuvo predestinada a ser una de las
grandes, con todos sus altibajos y mareas, pero, sin duda, una de las
grandes. No hay más que entrar en su historia para saber que, desde
su fundación, muchos ilustres de Gran Canaria lograron ponerse de
acuerdo para constituirla, algo que no fue fácil. Aunque no haya
logrado muchas gestas deportivas, no debemos olvidarnos de sus
orígenes, de su hermosa historia, así como la de tantos y tantos
jugadores, magníficos jugadores, que han defendido y aún defienden este escudo. Ha sido y sigue siendo, aunque con algún paréntesis
desagradable aún vigente, una institución respetada y admirada no
sólo por los canarios, sino por los muchos seguidores que tiene en
la península y en diversos países del mundo. Su juego es distinto,
tiene marca. A lo largo de los años se han escrito muchos artículos
alabándolo, e incluso se ha asegurado que ese juego de escuadra y
cartabón, que últimamente han puesto de moda algunos clubes, nació
con la Unión Deportiva Las Palmas.
Estamos
en un momento crucial, no sólo por la situación que ocupa en la
tabla sino por las jornadas que restan. Vivimos tiempos que animan a
soñar con el ascenso, en la forma que sea, y somos conscientes de lo
importante que es tener al equipo representativo de la provincia de
Las Palmas, compitiendo en Primera. Muchos sectores se dinamizarían.
Es el momento de llenar ese estadio tan desapacible. La UD lo merece,
y siempre por encima de las personas que entran y salen. Necesita
nuestro apoyo. Si de verdad existiera una categoría de aficiones,
quiero que la mía esté en lo más alto, y que no se dudara jamás
de su entrega, que nada tiene que ver con ser crítica cuando lo
necesita.
No puedo estar más de acuerdo con tus palabras querida Malena...
ResponderEliminarYo que -por circunstancias- vine a nacer fuera de la isla pese a que mis progenitores trabajasen en Las Palmas de Gran Canaria, desde mi primer año de edad tuve la suerte que me trajeran con ellos para criarme aqui, dando pie entre otras muchas cosas que me ha regalado este cachito de tierra, a hacer realidad esa conocida canción "...de pequeño te empecé a seguir...".
Siguen aún frescos los recuerdos cuando en aquel año de 1973, mi padres me compraban mi primer equipaje deportivo (amarillo y azul, por supuesto) y me llevaban de la mano a un también, mi primer estadio de fútbol; un entrañable recinto situado en Pío XII.
Ahí empezó todo y más de 40 años después, sigo siendo de ese equipo que considero como propio sin importarme otros equipos y partidos más que los que tienen como denominador comun esos dos colores tan concretos... Desde esa perspectiva, me revienta comprobar como gente "más canaria" que yo, pierde literalmente el trasero por ver un partido -que no pienso nombrar- y por seguir a unos equipos que nada tienen que ver con las islas, criticando a la que pueden todo lo que se haga, abandonando el barco a las primeras de cambio y quejándose porque no se les dan entradas gratis cuando hace falta llenar un lugar -que en lo personal, no me agrada- pero que aguanto por ser lo que hay... (y no me refiero a aquellos que por su situación personal o laboral no pueden acudir ni tan siquiera a un solo partido, aunque sé que es uno de los primeros en su lista de deseos no cumplidos).
Respeto todas las opiniones y opciones de quienes no quieran o no sigan a la UD, pero no sean hipócritas y ahora quieran ser más que nadie... que luego para "otras cosas", SI que tenemos perras en la cartera...
Anímense a subir, más que sea, porque con su presencia (por muy banal que está sea) la UD consiga volver a la categoria donde la ví por vez primera, y en un futuro no muy lejano -puedan ver desde unas gradas grises- a esos "otros" equipos a los que admiran más que al de su propia tierra.
Un abrazo y beso enormes querida Malena.
Josean
Hola Josean!!! Me he emocionado con tu comentario. Creo que merece la pena hacer un esfuerzo, en todos los sentidos, por apoyar a nuestro equipo el próximo domingo. El momento lo requiere, a qué esperar entonces si es el idóneo: Cinco partidos sin perder, buena posición en la tabla y los jugadores con un estado de ánimo óptimo. Sólo falta el aliento de muchos más de los que siempre vamos, ocurra lo que ocurra y haga el tiempo que haga. ¡Demostremos que somos una afición de las grandes! Gracias por tu comentario, y un abrazo apretado para ti.
EliminarSoy del Cartagena/Efesé, pero trabajo en LPGC, he visto a la U.D en su estadio, contra el Villlareal, teneis un equipazo, pero ahora estoy en la peni operado dos veces. En cuanto pueda estaré con vuestro equipo y vosotros tambien, hasta ese momento, suerte y a 1ª para cuando yo vuelva. PD. buena afición felicidades.
ResponderEliminarGracias por tu comentario, Francisco. Que te recuperes pronto y así puedas volver a Gran Canaria, ojalá que para vivir algo hermoso que todos deseamos.
EliminarUn saludo
Da gusto ver y leer comentarios como estos en los que el sentimiento está por encima de todo, quizás los echabamos en falta algunos que como yo vieron el primer equipo en Primera, pero nunca es tarde. Solo falta que el proximo partido ese sentimiento se note en la grada y que un Pio sea por lo canario y el otro por Pio XII.
ResponderEliminarPues sí, que entre todos llevemos en volandas a nuestro equipo a lo más alto, sin olvidarnos nunca del espíritu del añorado Estadio Insular.
EliminarGracias, Anónimo, por tu comentario.
Un saludo.