Un blog de Malena Millares

sábado, 19 de octubre de 2013

LO QUE NUNCA PENSÉ ESCRIBIR



Me cuesta mucho hacer esta entrada porque hay cosas en la vida que duelen y bastante, pero también me parecería injusto y poco valiente por mi parte no hacerla; pienso que los sucesos deben colocarse en su sitio y llamarlos por su nombre, los que, a mi juicio, les corresponden.

Hace bastantes años mi familia y yo conocimos a un señor que era el presidente de la UD Las Palmas: D. Manuel García Navarro. Hubo mucha sintonía,  hasta el punto de asistir a agradables tertulias durante muchos años. Pertenecía a ese tipo de personas socarronas, con chispa, que te hacía agradable el momento compartido; siempre fue considerado con su origen y eso le hacía aún más entrañable. Con el tiempo y la relación forjamos una buena amistad. Se mostraba abierto, aparentemente sincero y así le sentíamos, pero también percibíamos cierta animadversión hacia él por algún sector de la afición. En alguna ocasión, delante de mí, le lanzaron algunos improperios. Es evidente que toda persona que ocupa un cargo público se expone a este tipo de cosas, con las que no estoy de acuerdo, porque se puede hablar, debatir o discutir, sin necesidad de insultar a nadie. Mi lealtad hacía él no ofrecía dudas. Hasta que su manera de proceder empezó a ofrecerlas.

No voy a contar aquí nada nuevo acerca de lo que acontece entre este señor y la directiva actual de la UD Las Palmas, y sobre el castigo que está sufriendo la institución. Es esta una triste y fea historia, una larga sombra que oscurece el futuro de la entidad. Y una penosa decepción para engrosar mi mochila.

Sólo voy recordar que durante los últimos años no se ha podido cerrar el proceso concursal puesto que el expresidente García Navarro, quien en principio condonó la deuda al igual que todos los antiguos administradores, se desdijo posteriormente y exigió cobrar un dinero que, moralmente, no le corresponde; junto a otros ex-consejeros, y en diferentes etapas, el endeudamiento desorbitado fue generado por todos ellos. Pero el resto, conscientes de las consecuencias de su mala gestión, se ha abstenido de reclamarlo.
El club, endeudado hasta el año 2027, debe estar haciendo verdaderos malabares para sacar esta situación adelante. No es ni lógico ni justo que tras tantos años de esfuerzo brutal por parte de muchas personas y de quienes hoy dirigen la entidad, no se pueda cerrar el concurso para llevar a cabo una gestión que auspicie nuevas metas, sin que penda la espada de Damocles sobre su cabeza.

En alguna ocasión intenté convencerle de que no estaba actuando bien, de que se dedicara a vivir los años que le quedan con tranquilidad, disfrutando de lo que le gusta, entre otras cosas el fútbol. Mi sentido de la lealtad me lo exigía. Otros también lo intentaron pero todo fue en vano. Como si tuviera una piedra en la cabeza.

Hoy siento tristeza. Sí, tristeza por ver como un equipo humano se está rompiendo los cuernos día a día para sacar a este club adelante, soportando el pago de la deuda que dejó, entre otros, García Navarro, luchando contra los imponderables, y a la vez deseando ascender a nuestro equipo, mientras este señor sigue empeñado en poner todo cuesta arriba, pretendiendo cobrar sin haber respondido de su gestión. Doble fraude. ¿Qué pensarán los empresarios que sin haberlo gestionado acudieron a llamadas de auxilio de un club mal administrado y ahora no reclaman que se les devuelva lo que aportaron? Si yo fuera alguno de ellos pensaría que el expresidente se ríe de todos.

También siento tristeza, aunque de otro tipo, por García Navarro como ser humano. A pesar de su edad, nunca ha sido capaz de escuchar a nadie sino a sí mismo y a sus propios intereses, y esto no conduce más que a la soledad. Lo peor es que intuyo que sus razones para no finiquitar este asunto ya, y de una santa vez, están ligadas a la erótica del poder. Craso error. Los trenes se cogen en el momento que hay que cogerlos, y él ya tuvo una oportunidad que ha quedado atrás por fortuna, pues demostrado quedó que no fue ejemplar su gestión. Ahora es mejor quedarse en el andén y volver a casa, donde esperan quienes nos aprecian, y yo deseo que este sea su caso. No es congruente decir, como él lo ha hecho, que ama y que ha dado mucho por la Unión Deportiva Las Palmas, para ahora tenerla entre la espada y la pared.

4 comentarios:

  1. Malena: Esta publicación te honra. Lo que tú le dices con tu característica elegancia, con absoluta educación al Sr. García Navarro él debería asumirlo y demostrar que cuando asumió la presidencia lo hizo con verdadero amor al equipo y con verdadera intención de ayudarlo, y no para estar ahora chinchando y poniendo en riesgo hasta la existencia de la UD. Un fuerte abrazo. Poli O' Shanahan.

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  2. Poli, gracias por comentar.
    Te mando un abrazo enorme.

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  3. EMILIO LUIS MÉNDEZ23:41

    Sencillamente impecable, zurrando la badana y sacudiendo, pero con estilo, como tu proceder de siempre, Malena. Me gustaría que el señor García Navarro leyera este artículo. Y, si después de hacerlo, tampoco se le ocurriera recapacitar sobre una actitud lamentable, entonces, ya todos los demás intentos serían, con seguridad, batalla perdida ...

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    1. Gracias por tu comentario, Emilio. Tú siempre, desde la distancia, tan cerca de la UD LAS PALMAS.
      Un abrazo enorme.

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