martes, 28 de septiembre de 2010

EL CD TENERIFE

Cuando miro la clasificación y observo el lugar que ocupa el CD Tenerife siento estupor. He sido, soy y seré enemiga deportiva de nuestro eterno rival. Y como tal, confieso que siempre voy a querer que la Unión Deportiva Las Palmas gane todos los enfrentamientos que tengamos con ellos. Pero reconozco que el momento que están atravesando no es plato de buen gusto, y lo que para los míos no quiero, no lo deseo para otros. Es cuestión de principios.

La soberbia y la prepotencia no conducen a nada, más bien nos llevan por malos caminos. Y me refiero a su presidente Miguel Concepción del cual todos conocemos sus inadecuadas manifestaciones al comienzo de la liga, cuando aludiendo al último encuentro de la temporada con la UD Las Palmas, dijo que le gustaría que en ese partido le hiciéramos el pasillo, seguro de encontrarse ya de vuelta en la división de honor.

En el fútbol, al igual que en otros órdenes de la vida, muy pocas cosas se nos esconden, casi todo está escrito. Este señor se olvidó de que ciertas declaraciones pasan factura. Debió reflexionar antes de hablar, o quizás pensó simplemente que lo que decía era para calentar el derbi. De ser así, se adelantó un poco. A mi me gustaría ver un partido vibrante con el CD Tenerife, pero mucho tendrá que corregir ya que tiene magníficos futbolistas sin conseguir todavía jugar como equipo.

Desde la base, empleados del club, cuerpo técnico y consejo de administración, con su presidente al frente, seguro que están trabajando para que su situación mejore. Por el bien de nuestro fútbol, sería lo más recomendable.

Cuando somos grandes en humildad, estamos más cerca de lo grande. (Rabindranath Tagore, filósofo indio)

domingo, 26 de septiembre de 2010

EMPATE Y APLAUSOS


La justicia y el fútbol no siempre van de la mano. Ayer fue una de esas tardes en la que salimos orgullosos de nuestros jugadores por su incuestionable entrega y talento, pero con la magua de no haber ganado. Tuvimos enfrente a un Granada muy bien plantado sobre el terreno de juego, con la lección bien aprendida, pero sin color. Y a pesar de que éramos once contra diez el gol vino por un fallo colectivo nuestro y no por mérito del contrario. Como dijo nuestro entrenador nos vamos a seguir encontrando con este tipo de cosas y todo esto hay que corregirlo. Es el fútbol.

Tanto el planteamiento de Paco Jémez como la actitud del propio equipo, una vez más, nos hace seguir montando un caballo llamado Ilusión, que por ahora va al paso.
Nuevamente vibró un estadio que durante muchas temporadas ha estado bajo el influjo de las sombras. Ya no hacen falta ristras de ajos en la portería, ni brujos que nos saquen de maleficios, ante la negatividad tan persistente que nos ha acompañado en los últimos años. Me atrevo a añadir que, aunque detestadas por la gran mayoría, apenas nos acordamos de la pista de atletismo ante el encantamiento de nuestro juego. Si bien cada partido es por sí mismo un espectáculo diferente, en todos ellos sigue habiendo un denominador común y es trabajo.
Esto no es euforia, es realidad, son cinco partidos y once puntos, casi diana.
Y aunque los expertos dicen que se debe juzgar la trayectoria de un equipo de fútbol cuando se hayan jugado diez jornadas, por aquí vamos oteando el horizonte con optimismo. Me atrevo a decir que por fin tenemos un equipo que juega como tal, que a pesar de la calidad individual de los futbolistas, se mueven por el campo como entidad. Ahora repetimos la alineación de memoria.

Tenemos por delante un camino largo y escabroso pero sigo opinando que aquí hay un producto en proceso que sigue y sigue adelante.








miércoles, 22 de septiembre de 2010

SARA CARBONERO



No salgo de mi asombro con todo lo que acontece alrededor de esta mujer.
Esta periodista, a la que le queda muy poco para obtener su licenciatura, desde que está en el candelero, porque principalmente es una buena profesional, amén de guapa o ser novia de Iker Casillas, uno de los futbolistas mejor considerados, no gana para críticas.

No quedan en el olvido las desafortunadas declaraciones del presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Fernando González Urbaneja, cuando manifestó que la presencia de Sara Carbonero en el Mundial de Sudáfrica era “un ejemplo de malversación de los valores del periodismo en una televisión”. Nos dejó otras perlas como que Sara debería tener un “cierto cuidado” o “no debería dejarse empujar hacia la mala práctica”, todo esto cuando salieron imágenes de la periodista cerca de la portería donde entrenaba su novio, el gran portero del Real Madrid y de nuestra selección, calificando su ubicación en el campo como de “vergüenza”.
Además no se quedó atrás el periódico británico The Times cuando literalmente le echó la culpa a Carbonero de que España perdiese ante Suiza en el pasado mundial.

Y esto no para, recientemente la periodista declaró con respecto a Cristiano Ronaldo que “no está deprimido, siempre ha sido así, individualista y egoísta en el campo, y el Real Madrid ya le fichó así”. Si esto lo declara un hombre, estoy segura de que crea polémica, por supuesto, no se tiene porque estar de acuerdo con todo lo que se publica; pero por ser ella, estas declaraciones han sido portadas de periódicos deportivos. Tampoco se le perdona que haya hecho un spot publicitario, ni que tenga un cameo en una película, en la que aparece como reportera. Por lo visto ser profesional y guapa no es compatible. ¡Vivir para ver!

Todo esto me indigna y me repugna. Sigue el machismo, y sus incondicionales, haciendo de las suyas. Quiero pensar que cada vez son menos, pero los que siguen por esta línea hacen tanto ruido...


domingo, 19 de septiembre de 2010

SACIANDO LA SED





La prudencia me está haciendo una sugerente y necesaria invitación a la serenidad. Pero, a su vez, la emoción me tienta a seguir por el camino de los sueños y la pseudo locura. Estoy saciando, poco a poco, mi sed de años.

Son cuatro jornadas que saben a oasis en medio de un desierto en el que la UD Las Palmas ha estado perdida en los últimos tiempos. Apenas hemos comenzado y este proyecto sigue mostrándonos sus virtudes.

Lo que hemos visto en el partido contra el Villarreal B, no ha sido flor de un día. Los jóvenes de nuestra tierra, llámense Ruyman, Armiche, Aythami, Vitolo, J. Viera... una vez más, responden a los deseos de Paco Jémez. Fuerza, sacrificio y entrega hasta el final. Ellos, además, nos regalan talento y optimismo. Los veteranos como Josico, los David García y González, Guayre, Pollo, Cejudo... aportan la sabiduría que da la experiencia y ese sosiego tan necesario para templar los partidos.

Hemos obtenido, en cuatro semanas, un veinte por ciento de los puntos que, en teoría, necesitaríamos para salvarnos. Esto pinta de maravilla. Pero creo que esta es la línea a seguir. Poco a poco, paso a paso. Soñar vale, pero siempre situándonos en nuestro presente; pensando en que el equipo seguirá acoplándose, su tono físico irá en ascenso, su juego será preciosista, cuestión de genética, y en que, con toda probabilidad, sean estos jugadores los que en temporadas venideras nos puedan colocar nuevamente en la categoría a la que, sin duda, pertenecemos por historia.

Auguro que, el sábado próximo ante el Granada, se va a registrar una magnifica entrada, que ojalá se convierta en riada humana camino hacia el Gran Canaria.
Y que, aunque esté en el fondo de la tabla el equipo que nos visita, nuestro entrenador, Paco Jémez, con su sensatez, les hará saber a sus muchachos que no hay enemigo pequeño.







viernes, 17 de septiembre de 2010

TOCA DISFRUTAR

Bueno, bueno, qué de años, valga la expresión, que yo no veía a mi equipo jugar de esta manera. Esos chiquillos, porque es lo que todavía son, bajo el auspicio de los veteranos, actuando con ese desparpajo. ¡Menuda gozada! Mucho tiempo hacía que el juego de Las Palmas no me deleitaba tanto. Velocidad, ambición, conducción rasa del balón... son unos auténticos revoltosos dentro del campo de fútbol. Hace décadas, un periodista catalán definió el juego de nuestro equipo como de escuadra y cartabón y creo que, otra vez, se puede aplicar ese concepto al juego actual. Ese es nuestro fútbol, el que tantos adeptos ha captado a lo largo de su historia. El que nos enamora. Su peculiar forma de hacer las cosas, es la que se ha denominado como “estilo canario”.

Todos conocemos la expresión “se me puso la piel de gallina”, a veces desvirtuada por la gente que dice: “me vi con los pelos de gallina” o “se me encendió la carne de gallina”; así me sentí yo durante todo el partido, porque disfruté tanto, tanto... que me fue imposible controlar mis propias emociones.

Por cierto, que alguien me explique cómo con un resultado tan abultado a nuestro favor, en los minutos finales, aún iban dos jugadores a presionar al portero contrario.
Sí, sí, ya sé que debemos tener mesura, que esto no ha hecho más que empezar, que la temporada es larga, la categoría perra, que no debe haber exceso de confianza y un larguísimo etcétera; pero les digo una cosa, y es muy personal: ahora toca disfrutar. Han sido lustros pasando apuros, ansiedad y desasosiego, tanto en lo deportivo como en lo económico. Un verdadero calvario.

Por eso, aparco por unos días todo tipo de análisis, echo de mi pensamiento dudas y miedos, principalmente porque creo que hay materia prima en este equipo renovado.
Así que, mientras pueda, voy a llenarme el corazoncito con las imágenes grabadas en mi retina, voy a disfrutar y que nadie me quite lo bailao. No sé ustedes, pero yo necesitaba esta inyección de ánimo, por lo que insisto, ¡toca disfrutar!

jueves, 16 de septiembre de 2010

COMIENZOS

Cuando escarbo en mi pasado, en mis recuerdos, percibo nuevamente esa felicidad que de niña sentía al despertar. Todo a mi alrededor tenía una luz especial, posiblemente la que te brinda la inconsciencia, el no tener responsabilidades, el tenerlo casi todo hecho. Solo una obligación, ir al colegio y estudiar.

La casa en la que vivía estaba ubicada en Ciudad Jardín, casi lindando con el barrio de Alcaravaneras; estaba muy cercana al Estadio Insular, mi venerado y querido estadio. Recuerdo una noche, cuando empezaba a tener uso de razón,  en la que mi padre abrió la puerta de casa y como si de un huracán se tratase, entró cantando algo muy alegre que con el tiempo aprendí como “riqui raca.....”. Cuánto me gustó aquella vivencia, cuánta alegría flotaba en el ambiente, mi padre gritaba y cantaba “ganamos, ganamos” y otra vez ese "riqui raca". Esto sucedió en más de una ocasión. Yo sabía que cuando llegaba el fin de semana y no iba al cole, en aquellos días ocurrían esas cosas que me llenaban de tanta emoción.

Pero hubo una vez en la  que algo cambió. Aquella jornada fue todo muy diferente. El entró cabizbajo y con un humor de perros. No estaba solo, le acompañaba su gran amigo Pepe. No hacían más que rezongar y decir palabrotas, las cuales tenía totalmente prohibidas escuchar y aún más pronunciar. Días después, oí a mi madre hablar con su amiga del alma, Elsa, la mujer de Pepe. Ambas comentaban lo insoportables que se ponían sus maridos cuando perdía Las Palmas. Transcurrían los meses, y cuando había fútbol, yo esperaba el regreso de mi padre para averiguar que había acontecido en ese partido.

En la parte posterior de mi casa, en un patio muy luminoso, estaba  yo una tarde jugando entretenida cuando sin esperarlo oí un sonido humano impresionante, miles de almas gritaban ¡GOOOOL! Ese “aparato eléctrico”, pues así lo comparé, duró segundos en el tiempo, pero fue más que suficiente para entrar por mis tímpanos y llegar hasta la médula. Quedé inmóvil, como si me hipnotizaran. Siendo tan niña sentí, en aquel instante, que algo muy grande, algo que no podía calibrar entraba en mis entrañas. Jamás aquello salió de mí. Puedo afirmar con certeza que ese día me cautivó la UNION DEPORTIVA LAS PALMAS.

Ahora sufro y me alegro con el equipo, igual que mi padre, pero cuando considero que no juega bien o el árbitro es injusto, ya nada me impide decir palabrotas, igual que mi padre. No exagero cuando afirmo que la U.D. Las Palmas, en mi casa, ha sido aceptada como un familiar más y como tal, con ella nos enfadamos, la reprendemos, nos alegramos y nos abrazamos.

Por todo esto, para mí es un privilegio poder compartir a través de este blog todos estos sentimientos y sensaciones que tanto nos unen.