Un blog de Malena Millares

lunes, 29 de noviembre de 2010

CARTA A VITOLO

Hola Vitolo:

He sentido la necesidad de enviarte esta carta con la única finalidad de transmitirte muchos ánimos. No te quepa la menor duda de que a muchas personas en estos momentos les gustaría regalarte palabras de aliento y darte una palmada en la espalda y por eso, desde mi blog, puedo hacer público ese deseo de la afición. Soy madre de hijos que tienen aproximadamente tu edad e imagino cómo debe estar tu estado anímico en estos días. Acababas de reincorporarte de una lesión que te tuvo alejado unas cuantas semanas y de nuevo otra te va a apartar de la práctica del fútbol, pero esta vez por más tiempo. En principio quiero desearte, una vez que te operen, que salgas muy pronto de la clínica para estar con los tuyos y que la recuperación sea más rápida de lo que auguran los médicos, primero por ti y luego por todos nosotros que estamos deseando verte cuanto antes en el terreno de juego.

Se que vas a pasar unos meses muy duros, pues para un jugador que recién se había integrado en las filas del primer equipo de la UD Las Palmas, lugar sin duda en el que siempre soñaste estar, el pasar tantos meses, prácticamente lo que te queda de temporada, sin vestirte de amarillo va a ser difícil de encajar. Yo, con el permiso de tus padres y el resto de tu familia de los  que estarás teniendo el máximo apoyo, me voy a permitir la licencia de decirte, como lo haría con mi hijo en tus circunstancias, que no te hundas, que aunque parezca difícil de lograr, debes intentar por todos los medios aprovechar este tiempo para cultivar otras cosas que te harán seguir creciendo como persona, pues tus ejercicios de rehabilitación te darán ese margen que quizás en la actualidad entre entrenamientos, partidos, viajes, cansancio, etc. no tenías.

El tiempo pasa volando, ya verás, y cuando te des cuenta estarás otra vez entrenando, jugando y deleitándonos  a todos con tu buen fútbol. Disfruta el momento, aunque la vida te haya dado un revés, pues estamos en ella para vivir nuestro presente, lo que viene aún no existe. Estoy segura de que tu juventud, como tesoro que es, te empujará con bríos para que todo esto se te haga leve.

¡FUERZA Y ÁNIMO!

viernes, 26 de noviembre de 2010

PACUCO JORGE, UN JOVEN DE NOVENTA AÑOS


Hay personas que vienen a este mundo con una luz especial, con un imán atrayente,  que cuando nos acercamos a ellas y escuchamos algunas de sus vivencias nos planteamos si con el paso de los años tendremos en el futuro esa lucidez y tanta precisión para contar cosas de nuestras vidas . Este es el caso de Pacuco Jorge, leyenda viva del Real Club Victoria, que, con noventa años, tiene la capacidad de contagiar a cualquier ser viviente que se le acerque sus ganas de vivir, su alegría y su sutil sentido del humor. Créanme si les digo que pasar un rato con él, y sin que se lo proponga, puede ser una auténtica terapia de la que se sale con una gran inyección de optimismo y vitalidad, pues no sólo es un buen conversador sino que ejerce con maestría algo tan difícil como reírse de sí mismo. Dice que el noventa por ciento de su vida es su carácter, heredado de su madre burgalesa.
No hay nada nuevo que descubrir sobre su trayectoria futbolística en el Real Club Victoria, pues todo está escrito y los internautas que quieran refrescar su vida deportiva saben que en el buscador obtendrán varias páginas con los datos de su carrera. Yo aquí resalto a la persona, al señor que es, contando algo de su vida. Sólo significar que entró en el club blanquinegro en el año 1939, en el que estuvo como futbolista hasta 1945. En este año empezó a trabajar en el Banco Central, tras varias gestiones hechas por un tío suyo para que se incorporase, con el fin de impedir que se lo llevasen de la isla, ya que el club de fútbol de Ceuta había apostado con fuerza para acogerlo en sus filas. Pacuco era, y sigue siendo, un hombre guapo, un verdadero gentleman, que en sus años de juventud siempre era el centro de atención donde quiera que acudiese y en los ámbitos que se moviese, pues su tremenda personalidad no pasaba desapercibida.

Tiene multitud de anécdotas, pues seis años en las filas del Victoria con el nueve ó diez en la espalda, números de auténtico delantero, dieron para mucho. Su indiscutible técnica y mejor estilo de juego hicieron que futbolistas, como el recién fallecido Carmelo Campos y Victoriero, ambos del Marino, el eterno rival, le reconocieran que jamás quisieron hacerle una entrada con mala uva para no lesionarle, pues disfrutaban viéndole jugar. Todo un ejemplo de los señores de antaño, donde prevalecía el respeto y el reconocimiento del buen hacer de un jugador como Pacuco Jorge.

En el año 1939,  todavía inmersos en la guerra civil,  jugaron con el Tenerife en su campo y perdieron por 3-2. Se viajaba entonces entre islas en los vapores llamados correillos. Don Eliseo, capitán de uno de ellos, el “León y Castillo”, era tan “victorista” que si alguno de los jugadores del club se retrasaba en llegar al barco no zarpaba hasta que estuviesen todos, con la consecuente protesta del resto de los pasajeros. Esa noche, justo después de terminar el partido, Pacuco Jorge se fue a tomar con otro jugador unas copas cerca del muelle. La costumbre de estos vapores era la de avisar con tres toques de sirena en intervalos de varios minutos antes de zarpar.
Su compañero y él oyeron el primero, luego el segundo y se dijeron: ¡A correr! Pero esta vez el capitán, debido a la presión del pasaje, decidió salir sonando aún la tercera sirena, y los dos jugadores, como si de una película de acción se tratase, con un gran salto alcanzaron la cubierta. Después la noche les sorprendió a todos con un accidente: un barco portugués que navegaba con rumbo opuesto chocó con el correillo.  Pacuco, junto a sus compañeros, dormía en el camarote en el momento del impacto. Entre ellos estaba Corona, una persona muy atormentada por la guerra, que cayó de su litera  justo encima de Pacuco mientras gritaba: ¡Una mina, una mina, se hunde el barco!
Tal y como pudieron regresaron a Tenerife, y al llegar a puerto  les tiraron salvavidas;  recuerda claramente cómo muchos directivos del Victoria esperaban ordenes en cubierta  semidesnudos. Todo quedó en un gran susto que finalizó al regresar el barco al muelle de Santa Catalina, al día siguiente,  en loor de multitudes.

Con veintiún años, lozano y galán como era, jugaba en el Pepe Gonçálvez  cuando en el remate de un córner vino corriendo desde atrás y metió un espléndido gol. Con la inercia de la carrera fue a parar a las gradas cayendo en medio de un grupo de mujeres de vida alegre, regentadas por una madame conocida como "Pepita la Sevillana", coyuntura que la señora aprovechó para informarle de que tenía una nueva chica en su local. Pacuco, en medio de aquellos apretujones y con el humor del que siempre ha hecho gala, le respondió: "Voy a hablar con el arbitro a ver si acorta el tiempo del partido".

Trabajando en el banco tuvo que viajar una vez al Aaiún, a pesar de que le tenía fobia a los aviones. Estos eran de hélices y tardaban horas en llegar al Sáhara. Recuerda con horror cómo aterrizó en una pista de tierra. Un compañero de trabajo le esperaba allí para trasladarle luego a una jaima, lugar en donde se debía realizar alguna operación bancaria con algún hombre rico. Estuvo poco tiempo en tierra africana, pero aprendió rápido que no debía desairar a nadie que le invitase a algo. Fue obsequiado con carne de cabra cuyo olor detestó desde el primer momento, por lo que fue metiendo con disimulo los trocitos en el bolsillo del pantalón, y así evitó una ofensa. Me contaba con mucha gracia que, su mujer Fefa, como él la llama, al regresó de este viaje no le dejó acercarse en una semana debido al olor a camello que traía, a lo que Pacuco en broma le decía: ¿qué quieres, que me vaya para Canalejas? (calle en la cual, en esa época y en una zona determinada, había más de una casa de citas).

Su vida ha sido y sigue siendo digna de ser escrita por alguien. Es mucha la tela que aún tiene que cortar. Quien dice, como él lo hace, que nació cuando entró en el Real Club Victoria, entidad a la que sigue unido y que tanto le ha dado, demuestra ser persona agradecida y de nobles sentimientos. Ya son noventa años, que el próximo 25 de abril se convertirán en noventa y uno, llenos de cariño, de reconocimiento y de buenos amigos, con multitud de experiencias y anécdotas que contar. Es sin duda, para cualquier familia, una gran suerte contar con un hombre como Francisco Jorge, pues a su lado no existe el tedio.

Cuando nos despedimos, con los ojos aguados me dio varias veces las gracias. 
Amigo: las gracias, y muchas, te las doy yo a ti, pues siempre es un placer charlar con alguien como tú, que regala tanto cariño, y con un pasado que recrea a los dioses.

Pacuco Jorge (abajo, segundo por la izquierda)

sábado, 20 de noviembre de 2010

ALTIBAJOS DEL FÚTBOL

En pleno verano, en la pretemporada de la UD Las Palmas, muchos se llevaron las manos a la cabeza ante el proyecto que el consejo de administración del equipo amarillo nos presentaba para esta temporada 2010-2011. Los comentarios giraban principalmente en torno a la figura del entrenador, con muchas dudas por su falta de experiencia y también sobre la apuesta de la directiva por elegir a muchos de nuestros canteranos para formar un equipo que compitiese en este perra categoría. La campaña de abonados arrancó entonces con dudas por parte de la afición. Comenzamos esta liga con un partido trepidante en el Gran Canaria que se saldó con una victoria a nuestro favor ante el Gimnastic (3-2). En la segunda jornada y ante el Huesca conseguimos un empate que a juicio de muchos fue injusto por el juego que desarrolló nuestro equipo (0-0). El tercer partido fue espectacular ante el Alcorcón con un abultado resultado de 4-1 en casa. Fuimos al campo del Villarreal B y nuevamente nos llevamos tres valiosos puntos (0-3) con una exhibición de gran fútbol y mucho talento. La respuesta de la afición fue muy buena y se produjo un considerable aumento en el número de abonados. La alegría en el ambiente se podía masticar, los comentarios unánimes sobre los jugadores nos hacían dar palmas con las orejas. Había una expectación considerable por parte de la mayoría de los hinchas del equipo. Muchos comenzaron a soñar con el ansiado ascenso a la categoría de honor. Pero a partir de ahí, y no por este orden, hemos obtenido 1 victoria, 5 empates y 3 derrotas, siendo la última en esta jornada ante el Salamanca, finalizando el encuentro con un doloroso 4-2. Si hablamos de estadística hemos conseguido en los 4 primeros encuentros 10 puntos, frente a los 8 logrados en los últimos 9 partidos. La línea ahora es descendente y esto atrae fantasmas del pasado e incertidumbre. Es comprensible.

Decía Jorge Valdano que el fútbol es “un estado de ánimo” y desde luego, en lo que a la afición respecta, es una afirmación certera. Cuando ganamos cuatro partidos y todo va bien, parecemos ocas volando por los aires, seres entusiastas a los que el futuro incierto se nos presenta como pan comido. Si no se nos dan los resultados que esperamos, nos volvemos tremendistas y muchas veces nos cegamos, evitando con esto hacer un analisis desde el sosiego, y al final no podemos evitar cierto sufrimiento. Yo creo, y es mi humilde opinión, que debemos aprender a gestionar, tanto para lo bueno, para lo regular y lo malo, nuestros sentimientos con el fútbol, pues nos dejamos llevar con frecuencia por esa pasión que en ocasiones nos conduce a una frustración inútil. Sabemos todos que ganando tres partidos seguidos estamos en la parte alta de la clasificación y si sucede lo contrario, ya miramos con pavor hacia abajo. Conocemos muy bien que en las temporadas se dan mejores y peores rachas de juego, que las lesiones no respetan a ningún equipo, que las sanciones y acumulación de tarjetas son “el pan nuestro de cada día”, que no siempre se acierta en el planteamiento de un partido, quizás como en este último, y un sinfín de detalles que en definitiva hacen a este deporte grande. La temporada es muy larga y al medir contaremos.

Sí tengo presente que, nosotros los aficionados, debemos tener claro lo que creemos y esperamos de este equipo. Desde el principio hemos observado que nada tienen que ver estos trece partidos con los años anteriores en cualquiera de sus facetas, y yo estoy convencida de que a los jugadores no se les ha olvidado hacer su buen juego, ni al entrenador Paco Jémez imprimir carácter y sabiduría a los mismos. Él ha reconocido en la rueda de prensa que se está equivocando en algunas cosas que debe corregir a base de mucho trabajo.

Este equipo está vivo, con sus defectos y virtudes, y hasta hoy me sigue conquistando, pues a pesar de estos resultados finales, cada jornada me llena de ilusión el sentarme a verlo jugar. Debemos, más que nunca, acudir a apoyarlo el próximo sábado. Siempre deberá saber que estamos con el.






miércoles, 17 de noviembre de 2010

VÍDEO EMOTIVO

Quizás muchos conozcan el contenido de este vídeo que circula por internet desde el año 2008, pero para los rezagados, como yo, que anteriormente no hemos podido disfrutarlo, aquí lo tienen. Yo me he emocionado con sus imágenes y la narración de José Antonio Martín “Petón”, comentarista de radio y de televisión.

¡Qué grande y hermosa es la historia de nuestra Unión Deportiva Las Palmas!


sábado, 13 de noviembre de 2010

Y AL FINAL LA ENCHARCÓ

Nada más empezar el partido entre la UD Las Palmas y el Girona FC tuve extrañas sensaciones. De entrada un rechazo absoluto hacia ese color fosforescente con el que saltó al campo el equipo catalán que no hizo más que encandilar y no precisamente por su buen juego. Me permito esta frivolidad, aunque de verdad no me gustó ese color chillón, por no escupir sapos y culebras por mi boca, pues estoy muy indignada. Nuevamente pusimos el juego, las ocasiones, el control durante casi todo el partido, y a pesar de ir ganando 1-0, en los minutos de descuento apareció otro nuevo mago llamado “Árbitro” y se sacó de la chistera, corriendo desde atrás, un penalti que según lo que observamos y posteriormente las informaciones que nos llegaron, no lo fue y para más inri se comió uno, a nuestro favor. Tenemos un punto más, y volvemos a sumar , pero estas operaciones no me cuadran en absoluto cuando veo los partidos que hacemos y que en algunos de ellos no logremos puntuar de tres en tres. Hoy además tuvimos muy mala fortuna con las lesiones de Josico y Armiche, que obligaron a jugar la segunda parte, con mucha tensión, ya que ante cualquier contratiempo sólo nos quedaba una suplencia. Que gran labor esta haciendo Josico en el medio campo y como se notó su ausencia al principio ya que Vicente salió frío, pero como el gran jugador que es, fue a más, haciendo un gran trabajo.

Siguen los entrenadores de los demás equipos elogiando nuestras virtudes, como velocidad y buen trato del balón, reconociendo lo que les cuesta desarrollar su planteamiento en nuestro campo. Y continúa también nuestro míster, analizando claramente cada partido en las ruedas de prensa. Hoy le tocó a Paco Jémez hacer un férreo ejercicio de autocontrol, pues no hizo falta verle para intuir, a través de su modulación al hablar, que de nuevo tenía un soberano cabreo con el árbitro extremeño Gil Manzano por su actuación en los últimos minutos del encuentro, evitando cualquier expresión o definición sobre el mismo. Pero por este hecho, se nos han ido, otra vez, dos puntos hacia no se sabe donde. No quiero creer que los árbitros tomen represalias con los entrenadores que se atreven, como el nuestro, a calificar sus actuaciones; simplemente quiero seguir pensando, que se equivocan y punto. Decía Willian Shankly (entrenador inglés) que el problema con los árbitros es que conocen las reglas, pero no conocen el juego.

Se le notó muy molesto, y esto me gusta, con los errores que se cometen partido tras partido, insistiendo con énfasis en que hay que seguir trabajando para subsanarlos. Yo creo que el entrenador de la Unión Deportiva Las Palmas, hoy ha ejercido de psicólogo con la prensa y con sus propios jugadores, alejando cualquier tipo de presión en cuanto a la posición en la tabla clasificatoria, recalcando, una vez más, que lo que hay que lograr son esos 51 puntos que aseguren nuestra permanencia en la categoría.

Ya se debe otear el nuevo horizonte, que es el próximo sábado en Salamanca, y  confío en el trabajo que el míster Jémez hará a lo largo de la semana, capeando como un maestro  las  lesiones, las sanciones y los errores puntuales del equipo. Rezo para que nos toque un árbitro que al menos, por una vez, se equivoque a nuestro favor.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

SAHARAUIS, SUFRIMIENTO Y GENEROSIDAD


Durante muchísimos años, debido a mi trabajo, tuve el placer de relacionarme a diario con cientos de saharauis, relación esta que me brindó amigos como Mansur, Ália, Mohamito, Salek y Hussein entre otros. El trato con estas personas, que se sienten en nuestra tierra como en su casa, con un respeto admirable por nuestras costumbres, sigue existiendo en la actualidad y a pesar de no vernos con la misma frecuencia que antes, cuando nos encontramos de manera fortuita o hablamos por teléfono, se producen verdaderas explosiones de alegría, pues no obstante, fueron casi veinte años de trato diario repletos de cariño.

Soy una gran admiradora de este pueblo, que a pesar del sufrimiento, la impotencia y el miedo que sienten ante los continuos abusos de Marruecos, no pasan por alto su dignidad y persisten en su lucha por mejorar la calidad de vida, siendo, como es sabido, el traslado de miles de ellos al desierto  una reivindicación que les está costando lágrimas, sangre y vidas humanas, ante la indiferencia de nuestro gobierno y organizaciones internacionales, haciéndose exigible una solución inmediata a esta situación, que de seguir así podría tener fatales consecuencias.
Hace unos días pude contactar con Hussein que está en el Aaiún y me tranquilizó, de momento, informándome que las familias de los amigos están bien, y me enterneció de nuevo con su trato exquisito, educado hasta el extremo, y con un talante envidiable, no perdiendo nunca la alegría a pesar del horror en el que viven. Otra de sus cualidades es la honradez, y puedo dar fe de ello, ya que trabajar con ingentes cantidades de dinero, como se hace habitualmente en los bancos, siempre supone un riesgo, pero nunca con los saharauis, que ante cualquier error detectado devuelven hasta la última peseta. Me comentaban mis amigos que nunca, principalmente entre las personas mayores, se firman papeles ni contratos para sellar una operación ya que su palabra es sólo una y esta vale más que un escrito.

Hace ya casi seis años, cuando la Unión Deportiva Las Palmas estaba inmersa en sus terribles problemas económicos y pedía agua por señas, mucha buena gente de esta tierra canaria se volcó en la compra de abonos con la intención de paliar la grave situación de la entidad. Entre esas personas también se encontraban Salek y Mansur. No se si recordaran el artículo de P. Viñayo, con el título de “El cariño del desierto” publicado en La Provincia el 19 de  febrero de 2005, en el que se contaba la historia de Salek, doctor en Filología y técnico de laboratorio, que después de pasar tres meses en coma, en Marruecos, desahuciado por los médicos marroquíes, llegó al Hospital Gran Canaria Dr. Negrín con apenas 30 kilos de peso, donde ingresó en la unidad de oncología, consiguiendo con el tiempo  salir de ese trance. Mientras se recuperaba no daba crédito a la información que recibía relacionada con la UD Las Palmas en cuanto a su posible desaparición, por sus graves problemas monetarios, meditando la manera  en la que podía ayudar a la entidad; no debemos olvidar que para nuestros vecinos los saharauis siempre fue nuestro equipo su símbolo, e indudablemente el amarillo su color. Mansur recuerda que en otros tiempos, los canarios que vivieron en el Aaiún contaban que el gobernador cuando se jugaba, por ejemplo, un partido entre el equipo blanco y la UD Las Palmas, decía “hoy se enfrenta el Real Madrid al Polisario”. Tengo muy grabado en mi memoria el momento en el que hablé con Mohamito y Mansur,  explicándoles con detalle la situación por la que atravesaba nuestro equipo señero y me sorprendió su respuesta inmediata, ofreciéndose ambos a hacer una colecta entre toda su gente, dinero que se empleó posteriormente para sacar una cantidad considerable de abonos, que llegaron a ser nada menos que 111, con la finalidad de preservar, como se recoge en el artículo de La Provincia, “un símbolo y un equipo que también es el nuestro”.

Los antiguos griegos llamaban a la persona generosa, eugénes, de eu (bien, bueno) y gen (nacimiento, origen), que literalmente significa “el que ha nacido bien” por lo que nuestro diccionario de la Real Academia da como uno de sus significados “nobleza heredada de los mayores”. No tengo la menor duda de que estas definiciones se ajustan perfectamente a la forma de ser de nuestros vecinos los saharauis, a esta buena gente que las enseñanzas y transmisión de los valores de sus mayores esta siendo, en estos momentos tan duros, el único asidero donde agarrarse para sobrevivir, con la esperanza de que esta horrible situación acabe cuanto antes.

Amigos míos, que todo lo que están padeciendo acabe a la voz de ¡ya! y sepan que mi ilusión y deseo más ferviente es verlos pronto en nuestro estadio de Gran Canaria, para disfrutar de los éxitos de la Unión Deportiva Las Palmas, que es el equipo, por historia, también de los saharauis.

Mansur y Salek, en el Gran Canaria en 2005 ( foto de Rubén Sánchez)




viernes, 5 de noviembre de 2010

LA BAÑEZA CON LA UD LAS PALMAS, TODO UN EJEMPLO

No se quien es la pareja de la foto, si iba con una peña o por libre. El caso es que estaba allí, en Ponferrada vestida de esta manera tan llamativa y original y todo ello para animar a la UD Las Palmas en el partido del pasado sábado con la Ponferradina. No eran los únicos, ya que fuimos cerca de un centenar al campo del equipo leonés el Toralín, y a pesar de nuestros ánimos no pudimos ver ganar a Las Palmas. Nada tengo que decir de ese partido pues todo esta dicho y analizado. El tema al que me voy a referir es acerca de la peña que nuestro equipo tiene en la ciudad de La Bañeza.

En mi caso, hablar de esta ciudad situada al sur de León es casi como hablar de mi segunda casa. A estas alturas creo que hay pocos aficionados de nuestra provincia que no sepan que existe una peña llamada “Unión Deportiva Las Palmas La Bañeza”, cuyo presidente es Hermógenes Celada. Cuenta con 199 miembros, la mayoría de esta ciudad y el resto, un considerable número, son gente de Gran Canaria, entre las que me incluyo. Cada vez que nuestro equipo se desplaza a la península y las circunstancias de sus componentes lo permiten, esta peña hace acto de presencia en cualquier campo con su presidente al frente, todo ello con el sacrificio y el esfuerzo que supone recorrer cientos de kilómetros en autobús. Este año celebramos el noveno aniversario, con una cena en el Hotel Bedunia, recinto que en dos ocasiones ha sido cuartel general de la Unión Deportiva en sus pretemporadas. En este hotel, y en esta ocasión, se alojaron miembros de la peña “Guanarteme” que acudió con la nada despreciable cifra de cincuenta personas con su representante Benito Moreno y además, la de Madrid “ El Tractor Amarillo” y su presidente Alfonso del Pozo con diez de sus componentes. Hay que resaltar que estas dos peñas acuden anualmente a La Bañeza, ya que para ellas es una cita ineludible. También se hospedaron en el citado hotel, el Director General de Gestión de la UD Las Palmas, Patricio Viñayo y el consejero Rafael Méndez, representando a la entidad, además de un considerable número de isleños entre los que me encontraba. No quiero, ni debo olvidarme de agradecer a sus dueños, especialmente a Alicia, su exquisita amabilidad con la que nos tratan cada año.

La cena que anualmente ofrece la peña de La Bañeza, se celebra siempre en octubre o noviembre y, como supondrán, en esa localidad leonesa en estos meses hace muchísimo frío. Las personas que vamos sabemos que el gorro, los guantes y la bufanda se hacen tan indispensables como el cepillo de dientes. Pero sus habitantes con su enorme generosidad y el inmenso cariño que nos profesan, convierten un otoño gélido en la estancia mas cálida y agradable que nadie pueda imaginar.
Cuando regresamos de Ponferrada el pasado sábado, en guaguas que gentilmente nos pusieron para trasladarnos al campo de fútbol, nos preparamos para asistir a esa fantástica cena con 250 comensales, solo comparable a un gran evento. Además de todos los mencionados anteriormente acudieron el presidente del Palencia, el concejal de deportes del ayuntamiento de la ciudad y también representantes de peñas de La Bañeza de clubes como Barcelona, Real Madrid, Atlético de Madrid y Deportivo de la Coruña. Para mí fue muy emotiva la presencia de los niños de La Escuela de Fútbol de esta ciudad, que recientemente habían participado en el “Torneo Boñar” vestidos con nuestras camisetas amarillas, cedidas por la peña UD Las Palmas La Bañeza.
Si bien al principio los ánimos no eran los adecuados, debido a la derrota del equipo, poco a poco y gracias a la buena organización y animación de Hermógenes y sus más allegados como Anselmo, Alberto, Raúl, etc. fuimos tomando conciencia de que todos estábamos allí reunidos en torno a un sentimiento, nuestro amor por la UNIÓN DEPORTIVA LAS PALMAS, viviendo una noche llena de emociones. Al día siguiente, los que pudimos quedarnos, fuimos agasajados por nuestro buen amigo en su bodega, totalmente pintada de azul y amarillo y presidida por un gran escudo del equipo, dando buena cuenta de lo mejor de la tierra como la cecina leonesa , entre otros alimentos. Tengo la oportunidad, gracias a este blog, de agradecer de forma pública a Hermógenes, mi buen amigo, y al resto de personas con las que me relacioné, en esos días, su inmenso cariño y atenciones que siempre serán, sin duda, el mejor regalo que cada año me llevo de esta querida ciudad.

Si bien ya he visitado La Bañeza en tres ocasiones, nunca dejarán de sorprenderme algunas cosas, como entrar en un restaurante o negocio y observar colgando un banderín de la Unión Deportiva o simplemente ver pasar un coche con su chófer enfundado en una camiseta amarilla; pero lo más curioso de todo es que al hijo de Hermógenes, Álvaro, no se le conoce por su nombre sino por el de Palmas y donde quiera que va es llamado de esta manera.

Me siento honrada por la amistad que me brindan, y una vez más el fútbol me demuestra que es un nexo entre personas variopintas, siendo en este caso la UD Las Palmas la autora de estos memorables encuentros.

De todo corazón: Gracias